La transformación digital del sector ingeniería y construcción es un proceso que avanza a pasos lentos; sin embargo es necesario; ya que, después de todo, es un factor clave para mejorar los índices de productividad, la rentabilidad de los proyectos, tiempos de entregas, así como seguridad en obra.
Al momento de ayudar a nuestros clientes a dar el salto a la digitalización, ya sea para la implementación de plataformas colaborativas, implementar BIM, adoptar VDC, o nuevas tecnologías que involucren el uso de IA, RV, RA, entre otras, hay dos pasos claves; en primer lugar, está la realización de un diagnóstico digital; y en segundo, la elaboración de una hoja de ruta que les permita la implementación de las nuevas tecnologías que contribuyan a la digitalización, según las necesidades de sus proyectos, o negocio. Empecemos por entender mejor estos pasos:
El valor del diagnóstico de madurez digital
Hay negocios del sector que implementan soluciones tecnológicas simplemente porque sí, sin evaluar su propia madurez digital y las necesidades de sus proyectos; esto ocasiona, en el peor caso, que las nuevas tecnologías implementadas, por ejemplo, plataformas colaborativas, se dejen de lado al poco tiempo por no saber aprovechar su potencial o porque no son las más indicadas para las necesidades de las empresas o el proyecto; o porque los actores de la empresa no están preparados para usarlas. En consecuencia, resulta en un desperdicio de dinero, retraso del proyecto y una sensación de insatisfacción y rechazo a estas implementaciones. Sin embargo, esto no sucedería si antes de implementar porque sí se realizara un diagnóstico de la madurez digital de la empresa.
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El diagnóstico digital previo a la implementación de una hoja de ruta es clave, porque permite comprender la situación actual de la organización en cuanto a su capacidad digital, recursos disponibles, desafíos y oportunidades. Este diagnóstico ayuda a identificar las necesidades específicas de la organización, los problemas que deben abordarse y los objetivos que se desean lograr con la implementación de tecnologías digitales. Además, el diagnóstico digital permite evaluar la viabilidad y la factibilidad de la implementación de la hoja de ruta digital, así como identificar obstáculos o riesgos que surjan durante la implementación.
La hoja de ruta para la implementación de nuevas tecnologías en empresas del sector AEC
Como se observa, el diagnóstico digital es un aspecto crucial para la elaboración de una hoja de ruta en los proyectos o empresas del sector. Por su parte, la hoja de ruta para la transformación digital en el sector AEC no solo abarca la adopción de nuevas herramientas tecnológicas, sino que también implica una revisión integral de los procesos operativos, la cultura organizacional y la capacitación del personal.
Además, debe tener en cuenta las características específicas de cada proyecto, las regulaciones del sector y las expectativas de los clientes. En este sentido, la hoja de ruta no es un documento estático, sino que evoluciona y se adapta a medida que avanza la implementación de las tecnologías digitales y se obtienen nuevos aprendizajes. Esto último, enfatiza la necesidad de la capacitación, transferencia de conocimiento, o acompañamiento estratégico del equipo que ejecute la hoja de ruta en los proyectos o negocios del sector AEC.
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