Los mensajes más recientes sobre la perspectiva económica global, presentan un contexto macroeconómico que requiere mayor atención. La denominada “guerra comercial” entre las dos economías potencia EEUU y China, la incertidumbre en algunos mercados de Europa, el incremento en los tiempos de pago a crédito, entre otros factores, anuncian impactos en el corto y mediano plazo en la dinámica del crecimiento económico y, en consecuencia, presentan un nuevo panorama de riesgo para las empresas. seguro de crédito
La probabilidad de impago de un deudor sobre sus acreencias, es lo que conocemos como un riesgo crediticio. En el entorno empresarial actual, altamente competitivo y dinámico, se ha hecho necesario mejorar la administración de riesgos, para controlar su exposición.
“Se hace necesario conocer mejor a los clientes y tener la tranquilidad de que en caso de mora o impago, la aseguradora hará la gestión de cobro y, dado el caso, responderá con la indemnización, lo que le ayudará a cuidar la liquidez, maximizar la rentabilidad y finalmente garantizar la sostenibilidad del negocio. ”
En el proceso de gestionar un riesgo de crédito, se identifica y analiza diferentes variables como la situación financiera, fecha de constitución, historial crediticio, la evolución y el desempeño del sector económico del cual hace parte determinada compañía, entre otras características que permiten tener referencia sobre su capacidad de pago. Con esta información, se emite un grado sobre el deudor y un cupo o límite asegurado para dicha línea de crédito.
En definitiva, el seguro de crédito provee a la empresa con las herramientas necesarias para llevar a cabo una correcta gestión del riesgo comercial. De esta manera, vigila los riesgos de sus clientes de manera constante y proactiva, de modo que puede prever la solvencia de sus compradores y asesorarlos sobre su gestión de ventas.
La labor del seguro de crédito como herramienta de estabilidad económica es innegable, de manera que concientiza a las empresas sobre la necesidad que existe de hacer una correcta gestión de sus riesgos comerciales, porque tienen implicaciones más allá de su propio negocio.
Se hace necesario conocer mejor a los clientes y tener la tranquilidad de que en caso de mora o impago, la aseguradora hará la gestión de cobro y, dado el caso, responderá con la indemnización, lo que le ayudará a cuidar la liquidez, maximizar la rentabilidad y finalmente garantizar la sostenibilidad del negocio.
Los tipos de siniestros más frecuentes que se cubren relacionados con las operaciones comerciales, tienen que ver en gran porcentaje con la mora prolongada, es decir, con el atraso en los pagos, y además con la insolvencia (Ley 1116 de Insolvencia), situación a la que llegan decenas de empresas por diferentes razones que afectan su capacidad de pago y que hace que incumplan con sus compromisos financieros.
La insolvencia o incapacidad de pago es precisamente uno de los riesgos que más afecta el flujo de caja y capital de trabajo de las empresas, es por ello, que el seguro de crédito se continúa posicionando en Colombia como un mecanismo idóneo que respalda las ventas a crédito de las compañías para que puedan seguir ejerciendo una correcta gestión comercial.
El seguro de crédito ofrece asesoría en la prevención y vigilancia de riesgos gracias a la información que maneja su red de analistas que estudian los mercados de interés de sus asegurados y de los clientes actuales y potenciales de éstos, por ello, tiene la capacidad para adaptar sus ofertas y acciones a sus necesidades.
Gracias a la cercanía al riesgo y a su vigilancia constante, el seguro de crédito es el aliado perfecto para las empresas que buscan ampliar horizontes, a pesar de ello, solo el 10% del negocio mundial está cubierto por uno.
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