La industria de los Fondos de Inversión Colectiva (FIC) en Colombia administró cerca de $71 billones de pesos en el 2018, teniendo en cuenta solamente las sociedades fiduciarias, las cuales doblaron sus recursos bajo administración desde el 2013, pues en ese entonces contaban con $37 billones. También se destaca la participación de personas naturales en FICS, cuyo número ha crecido en promedio en un 11.5% anual desde el 2011. Esta evolución positiva se explica en gran medida por tres aspectos que han favorecido significativamente a los clientes de la industria financiera en los últimos años: la inclusión financiera, el cada vez más sencillo acceso a los mercados y la muy publicitada “transformación digital.
En primer lugar, es importante mencionar que se han presentado mejoras en términos de acceso al sistema financiero. Entre el 2008 y 2018 el porcentaje de colombianos con al menos un producto pasó de 55.5 % a 80.1 %, esto es algo más de 27.1 millones de personas en edad adulta. Por su parte, el grupo que se integra con mayor dinamismo en el sector financiero es el de los jóvenes entre los 18 y 24 años, el cual ha crecido en promedio en un 20.8 %. Ahora bien, la inclusión financiera no solo ha llegado a las personas, sino también a las empresas pequeñas y micro, pues con corte al 2017 se vincularon cerca de 935.000 (24.5 % más que en el 2016). Las cifras anteriores son un fiel reflejo de cómo cada vez más colombianos tienen la posibilidad de acceder a distintos productos del sector financiero enfocados en el crédito, el ahorro y la inversión.
“Actualmente, la desmaterialización de distintos canales les permite a los clientes de FIC realizar virtualmente cosas para las que hasta hace poco requerían de la intervención de medios físicos como el proceso de vinculación, la determinación del perfil de riesgo, la selección de una estrategia de inversión o las transacciones de aportes y retiros. “
Y es justamente el acceso a mecanismos de inversión en donde las fiduciarias jugamos un papel fundamental, dado que debemos acercar a los colombianos de a pie a mercados que en años pasados podían parecer lejanos, en exceso sofisticados e inclusive antipáticos. Hoy en día los FIC están al alcance de todo el mundo, tanto empresas como personas pueden iniciar una inversión con montos desde $10.000 en algunos casos. Existe una amplia variedad de fondos para todos los perfiles de riesgo los cuales invierten en distintos tipos de activos (monedas, acciones, bonos, bienes inmuebles, etc.) no solo en Colombia, sino en casi cualquier parte del mundo. Hay en Colombia actualmente más de 140 FICS administrados por Sociedades Fiduciarias y Comisionistas de Bolsa.
Un claro ejemplo de esto son los fondos de fondos, vehículos relativamente recientes en el mercado nacional, y que como su nombre lo indica, logran un altísimo grado de diversificación y de atomización del riesgo, al invertir en otros fondos. De esta forma, un cliente logra mediante una sola vinculación hacer una inversión distribuida porcentualmente en varios fondos dependiendo de su perfil de riesgo y obtener toda la información de su portafolio en un extracto consolidado.
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Ahora bien, la transformación digital tan de moda por estos días ha logrado apalancar la inclusión financiera y el acceso a productos y mercados. Actualmente, la desmaterialización de distintos canales les permite a los clientes de FIC realizar virtualmente cosas para las que hasta hace poco requerían de la intervención de medios físicos como el proceso de vinculación, la determinación del perfil de riesgo, la selección de una estrategia de inversión o las transacciones de aportes y retiros.
Todo lo anterior se puede hacer hoy en día prácticamente sin necesidad de desplazamientos físicos y con el mínimo de intervención humana a través de aplicaciones, chatbots o portales de internet que conjugan algoritmos, programación avanzada e inteligencia artificial para suplir las necesidades de los clientes. Estas plataformas cuentan con ventajas tan valoradas como la rapidez (operaciones en tiempo real), facilidad (herramientas altamente intuitivas para las que no se requieren tutoriales ni capacitaciones complejas), accesibilidad (disponibles a través de cualquier dispositivo móvil con acceso a internet) y la seguridad (códigos QR, tokens digitales, o códigos seguros que llegan directamente como mensajes de texto a celulares o por correo electrónico).
Estos beneficios los tienen las herramientas recientemente desarrolladas para los Fondos de Inversión Colectiva como Ualet, aplicación con algo menos de dos años en el mercado colombiano (y de la cual hace parte Fiduoccidente) que contribuye a masificar el acceso a los FIC con inversiones desde $10.000 y a través de una aplicación descargable en la web. Vincularse desde la comodidad de su sala y ejecutar una estrategia de inversión sugerida por la misma aplicación, aportar o retirar dinero mientras se toma su café es ahora una realidad con esta iniciativa. Otro ejemplo, son los portales web o aplicaciones que permiten consultar saldos, hacer aportes y retiros e inclusive descargar certificaciones y extractos de FIC.
Los Fondos de Inversión Colectiva están en permanente evolución. Esta evolución tiene como principal motivación la satisfacción de las necesidades de un cliente que también cambia, que es cada vez más exigente con el mercado y sobre todo que ve estos vehículos de inversión como una forma de construir sus metas.
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