«Un buen CEO es el que acompaña a su gente a que desarrollen la confianza suficiente para poder romper los límites y no caer en las trampas de propósitos pobres y vacíos.»
El CEO del presente es el arquitecto y constructor del factor confianza. En un nuevo escenario de negocio donde se privilegia las interacciones incluso por encima de las transacciones, la confianza es el origen de las nuevas relaciones de construcción de valor que inician en las entrañas de las compañías, sus personas y su cultura, hasta llegar al máximo momento del logro de una experiencia memorable en los clientes, consumidores y usuarios.
Los roles del CEO hoy son múltiples, sin embargo, el más importante es promover el escenario organizacional más confiable para que los equipos de trabajo desarrollen su potencial, incentiven una mentalidad de crecimiento y exista esa gran sensación de avanzar, aprender y crecer. Lo anterior, afianza la ética, los valores y el respeto.
La esencia empresarial no es simplemente ganar al competidor para enriquecer la vanidad, es participar en un juego de largo aliento donde se busca la permanencia relevante de las compañías en un juego sin fin con alta incertidumbre donde se puede ganar o perder.
La gente es la que la hace confiable las organizaciones en los mercados, habilita las capacidades de hacer negocio con ellas y las hace atractivas a los inversionistas, por lo que un buen CEO es el que acompaña a su gente a que desarrollen la confianza suficiente para poder romper los límites y no caer en las trampas de propósitos pobres y vacíos.
Le puede interesar: Bienestar Financiero para Retener Empleados Valiosos en las Empresas
La cultura es un buen lugar para iniciar, donde la expresión de la experiencia de los empleados y la confianza conviven. Los líderes de las empresas que perduran siguen rutas de crecimiento como las siguientes:
- Escuchar con atención y profundidad. La escucha es la esencia del lenguaje y habilitador de la mente humana, permite que las organizaciones encuentren señales para crecer. La digitalización hace posible escuchar y tener empresas inteligentes que generan sinergias: “potencial humano + digitalización”.
- Medir la experiencia es fundamental. No es simplemente hacer una encuesta de recomendación – NPS, es gestionar una organización apoyada en la experiencia del cliente y del empleado para crear un valor duradero.
- Digitalizar las señales y la medición de la experiencia es de un potencial infinito. La inteligencia artificial hoy lo permite, adicionalmente a que describe mejor las oportunidades, predice y prescribe las acciones.
- Identificar las alertas y gestionarlas se orienta a la acción. Esto da agilidad, permite tener una organización conectada con lo importante y construir las capacidades necesarias en las personas. Esta ejecución apoya la expresión de una cultura apropiada para vivir las turbulencias y disfrutar de la buena mar de la vida empresarial.
- ¿Qué privilegia? Las relaciones, la interacción, la conversación y todo lo que se pueda digitalizar hay que hacerlo ¿Cuántas personas tienes en tu organización atrapadas en blucles ó ciclos repetitivos sin sentido?.
Las personas confiables son vanguardistas ante los cambios y tienen una velocidad adaptativa. Medir la experiencia del empleado, gestionarla y apoyarse en la huella de confianza de sus líderes es la fórmula de aceleración organizacional. Afortunadamente la digitalización está de nuestro lado.
Lea también: Fuerza de una Organización










