«Si las relaciones públicas tuvieran un superpoder sería en definitiva despertar el emprendedor que llevamos dentro y animar a que nuevas historias surjan.»
La tecnología nos ha llegado a todos y es parte esencial de nuestras vidas, su presencia no solamente ha cambiado el mundo en que ahora vivimos sino también la forma en la que interactuamos de forma cotidiana, pero sobre todo, la manera en que hacemos negocios, emprendemos, crecemos y nos consolidamos dentro de un entorno empresarial, que indudablemente evoluciona de la mano con la tecnología. En nuestras actividades cotidianas, estamos constantemente en contacto con múltiples compañías y negocios digitales, que a través de sus productos y servicios, nos ayudan con nuestras tareas diarias y simplifican nuestra forma de vida, pero además de ello, las continuas innovaciones nos cuentan, día con día, un nuevo capítulo en la historia de la humanidad.
Puedes ver un claro ejemplo con los constantes casos de unicornios que se han anunciado últimamente en Latinoamérica. Esto solo nos indica el empujón que la pandemia nos dio hacia un grado más de sofisticación como consumidores y de alguna forma nos quitó el miedo al consumo digital. Posible consecuencia de esto, es que los mismos inversionistas hayan tomado ese salto de fe al mercado regional y empezado a invertir con una seguridad extra en la boca del estómago, pero es plena especulación.
La primera vez que tuve acercamiento con una start-up pionera en generar soluciones tecnológicas para las empresas en la región, me dejó en claro el gran potencial que encierra la tecnología en nuestras interacciones y, cómo el desarrollo del emprendimiento tecnológico en Latinoamérica es una historia que debe ser contada desde todos los aspectos posibles, a fin de forjar una realidad digital más robusta e informada pero también, capaz de establecer lazos más fuertes con los usuarios y consumidores.
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Si de hablar de tecnología y de todos los actores que están envueltos en su evolución e impacto se trata, sumergirse en las profundidades de las empresas y sus entornos de desarrollo es fundamental y, eso solo es posible desde las Relaciones Públicas. A diferencia de la publicidad, en RP emprendemos un viaje hasta el fondo de cada compañía, exponiendo sus talentos y éxitos, pero también las complicaciones del entorno y de los obstáculos a vencer; en otras palabras, contamos las historias desde los protagonistas, incluyendo sus hazañas y retos, forjamos lazos con sus consumidores y destacamos el impacto económico, social, cultural e incluso industrial de sus innovaciones.
En RP trabajamos en conjunto con diferentes departamentos y sectores empresariales, para dar a conocer a la sociedad el desarrollo y crecimiento de actores y productos a través de diversos canales digitales, el 88% de los profesionales de las relaciones públicas y el 80% de los profesionales del marketing creemos que el storytelling digital, es el futuro de las comunicaciones.
¿Pero qué es una historia si no influye en sus lectores? En este caso, las narraciones que construimos en conjunto RP y empresas tecnológicas buscan inspirar a otros emprendedores. Algunas cuentas con las que hemos trabajado han logrado crecer desde un blog que cuenta la historia de emprendimiento de un innovador en la región, hasta llegar a más de 90 publicaciones al mes, con posicionamiento internacional de sus ejecutivos u, otras más que, a través de campañas de educación y concientización sobre la importancia de la digitalización, particularmente en el sector económico, han logrado consolidar soluciones de inclusión financiera para los diversos tipos de negocios, beneficiando con ello el desarrollo del país. Los relatos que desde PR se construyen, generan cambios positivos no solo para las empresas, sino que también para el entorno y principalmente para las y los consumidores.
Las historias que a diario se narran desde las RP, incentivan a las personas a buscar oportunidades, y las convierten en grandes observadores de las problemáticas que los rodean, además de que los motiva a convertirse en generadores de cambios y proveedores de soluciones. Si las relaciones públicas tuvieran un superpoder sería en definitiva despertar el emprendedor que llevamos dentro y animar a que nuevas historias surjan, para ayudar que nuestros ecosistemas social, económico, y particularmente tecnológico crezcan, impactando y beneficiando a futuras generaciones.
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¿Cuál será tu papel en la nueva historia?