La sentencia hace referencia a la Lactancia Exclusiva. Es decir que, reconoce que cuando la lactancia sigue vigente y está debidamente acreditada, esa protección puede extenderse incluso hasta los dos años.
La Sentencia T-014 de 2026 de la Corte Constitucional marca un hito en la protección de los derechos fundamentales de las mujeres en período de lactancia, al redefinir la forma en que deben analizarse las decisiones de desvinculación en Colombia, especialmente en contratos de prestación de servicios.
Este fallo histórico tuvo como punto de partida la estructuración jurídica del Caso 01, liderada por la abogada Carolina Tejada Guerrero, apoderada judicial del caso (antes de su actual vinculación laboral), cuya línea argumentativa fue posteriormente acogida y desarrollada por la Corte Constitucional.
Carolina Tejada Guerrero, abogada, politóloga y especialista en derecho constitucional, asumió la defensa al identificar que la no renovación de un contrato durante el período de lactancia no podía analizarse como un simple vencimiento contractual, sino como una posible forma de discriminación.
El Caso 01
En el Caso 01, una mujer vinculada mediante contrato de prestación de servicios fue desvinculada en período de lactancia, pese a que esa situación había sido debidamente acreditada. La controversia no era simplemente contractual: el caso planteó si la no renovación del vínculo, en ese contexto, constituía una forma de discriminación y una vulneración a la protección reforzada de la maternidad y la ‘Lactancia Exclusiva’.
“Desde el inicio entendí que no era un caso contractual ordinario, sino un caso de discriminación que exigía un análisis constitucional serio. Asumí este caso desde la estructuración jurídica integral, a partir de la no renovación del vínculo contractual de la accionante el 31 de enero de 2025, cuando se encontraba en período de lactancia y con soporte médico vigente”, afirmó Tejada.
La abogada destaca que, acompañó la defensa desde el inicio: “derecho de petición, recolección de pruebas, estudio del caso, estructuración de la tutela, impugnación del fallo de primera instancia y acompañamiento del caso hasta la decisión de segunda instancia, proferida en mayo de 2025.”
Un cambio estructural en la interpretación del derecho
La Sentencia T-014 de 2026 establece que la protección constitucional de una mujer no desaparece automáticamente con la finalización formal de un contrato. Por el contrario, reconoce que, cuando la lactancia sigue vigente y está debidamente acreditada, esa protección puede extenderse materialmente incluso hasta los dos años (Lactancia Exclusiva).
Este cambio representa el paso de una interpretación formalista a una protección real y efectiva, basada en los principios de igualdad, no discriminación y protección reforzada de la maternidad y la lactancia.
El fallo deja claro que:
- La forma contractual no puede ser utilizada para desconocer derechos fundamentales.
- Las entidades públicas y privadas deben analizar sus decisiones bajo un enfoque constitucional.
- La maternidad y la lactancia no pueden convertirse en factores de exclusión laboral.
Impacto nacional: un precedente para el sector público y privado
La decisión de la Corte no solo resolvió un caso individual, sino que sentó un precedente con impacto en todo el país. A partir de ahora, las entidades deberán evaluar si existe una situación de protección reforzada antes de tomar decisiones como la no renovación de contratos, incluso cuando se trate de contratos de prestación de servicios.
El simple vencimiento de un contrato no basta cuando existe una situación de protección reforzada y un efecto discriminatorio. Este precedente cobra especial relevancia en Colombia, donde una gran proporción de mujeres trabaja bajo contratos de prestación de servicios, modalidad que históricamente ha sido utilizada para debilitar garantías reales de protección.
En su decisión, la Corte Constitucional:
- Revocó los fallos previos que no habían reconocido la vulneración de derechos.
- Ordenó el reintegro de la accionante.
- Dispuso el pago de honorarios dejados de percibir.
- Adoptó medidas para prevenir futuras conductas discriminatorias.
Estas órdenes refuerzan la obligación de proteger derechos como la igualdad, el trabajo en condiciones dignas, la lactancia materna, la seguridad social y la protección reforzada de la maternidad.
Una decisión que transforma el debate jurídico
La importancia de la Sentencia T-014 de 2026 radica en que supera la lectura restrictiva según la cual la protección solo operaba hasta las 18 semanas posteriores al parto, y reconoce que, si la lactancia sigue vigente y está clínicamente acreditada, la protección constitucional no puede quedar subordinada a la forma del contrato.
“La Sentencia T-014 de 2026 envía un mensaje contundente: la protección de la maternidad y la Lactancia Exclusiva es un mandato constitucional que obliga tanto al Estado como a los particulares”, destacó Tejada.
El Caso 01 demuestra que una defensa jurídica sólida, estratégica y con enfoque constitucional no solo puede resolver un caso individual, sino también transformar la jurisprudencia y generar cambios estructurales en la garantía de derechos.










