Los chat bots de inteligencia artificial han llegado para revolucionar la forma en que obtenemos respuestas desde Internet. El legado de los buscadores tradicionales está en cuestionamiento y es posible que dentro de muy poco la manera habitual de interactuar con las infinitas inquietudes que tenemos los seres humanos sea a través de “prompts” basados en lenguaje natural, de modo que la inteligencia artificial que subyace en los chat bots pueda generar una comunicación basada en contestar a nuestros requerimientos tal como lo haría un experto en la materia de nuestro interés, sea esta historia, filosofía, política, estadística, matemáticas o incluso adoptar las dotes de un connotado poeta o guionista que nos ayude a redactar más fácilmente, cualquier documento que necesitemos.
La IA tiene las respuestas a todas nuestras preguntas, excepto aquellas que sus controladores decidan, expresamente, no darnos acceso. No obstante, las respuestas que obtenemos implican aceptar, confiadamente, en su calidad y profundidad.
Así que muchos entusiastas se han avocado con furia a buscar fallas en la lógica y en los datos que entrega el chat bot de su preferencia. Valga decir que no les ha ido precisamente bien, ya que la tecnología de Inteligencia Artificial no copia contenidos desde algún sitio web, sino que construye la respuesta basada en el conocimiento adquirido por la herramienta. Y este conocimiento se amplía a través de un proceso de entrenamiento.
Aunque suene extraño, la respuesta a cualquier pregunta o requerimiento no está predefinida, sino que es generada en el momento. Así el usuario podrá ir probando y mejorando su requerimiento hasta lograr la respuesta satisfactoria que busca, a través de una especie de conversación, pero entre un humano y una máquina.
Hace unos días, el filósofo alemán Wolfram Eilenberger, en un conversatorio de la Fundación Juan March, sindicaba esta nueva relación como un cambio de paradigma único en la historia, ya que estaría rompiendo el modelo socrático que hemos aceptado como la forma de obtener conocimiento, es decir, el diálogo y el cuestionamiento. Los chat bot entregan verdades que no pueden ser rebatidas, porque el conocimiento de la IA no se nutre de las opiniones de su interlocutor y no está abierto al debate, no queda espacio para dialogar sobre su validez.
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Así, el modelo que hemos promovido como válido para lograr la verdad, donde el diálogo y el cuestionamiento son la base, se transforma en un mecanismo de transferencia de contenido, procesado por la inteligencia artificial, pero que no es posible de ser refutado ni debatido.
El resultado obtenido, que luego el usuario utilizará para documentar su argumento o confeccionar su documento, podría carecer de toda validez, ya que no existe ninguna necesidad de tener la menor idea de lo que se está hablando. Es más, podríamos pedir directamente al chat bot que redacte por nosotros y solo hacer algunas correcciones menores al resultado para que esté listo para ser presentado.
El uso de la inteligencia artificial y, particularmente, los chat bot basados en lenguaje natural son una herramienta que rápidamente se volverá indispensable para la comunicación, y nuestra responsabilidad será darle el uso apropiado.
El riesgo subyacente en esta nueva relación hombre-máquina ha sido observado por distintos actores, expertos y ejecutivos de la industria tecnológica, que han solicitado pausar por un periodo de seis meses el entrenamiento de los motores de inteligencia artificial para lograr adecuar protocolos que resulten en beneficio para las personas e industrias que hoy se abalanzan para sacar el mejor provecho.
Por el momento queda claro que la IA ha dado un paso gigantesco en su desarrollo y hemos llegado a un punto donde cada uno puede sacar provecho de sus capacidades. Estudiantes y profesionales de las más diversas áreas podemos mejorar nuestro desempeño y eficiencia, pero no debemos olvidar, jamás, que la máquina es una herramienta y que no debe suplantar nuestras aptitudes, sino potenciarlas. Somos responsables de no desnaturalizar nuestro talento natural.
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