Los seres humanos somos creativos por naturaleza. A lo largo de nuestra historia siempre hemos buscado formas de ir más allá, de alcanzar nuevos retos, de superar nuestros límites e incluso llegar a la luna. Y si en el momento no contábamos con la tecnología suficiente para hacerlo realidad, lo imaginábamos.
En esta imaginación colectiva, plasmada en las historias de ciencia ficción, siempre hemos reflexionado sobre nuestra interacción con la tecnología. En cómo aprovecharla para transformar nuestras sociedades, para potenciar nuestra creatividad, nuestra productividad, nuestra forma de relacionarnos. Regreso al futuro, Blade Runner, Star Wars… son películas, grandes historias, que tienen una cosa en común: nos permiten imaginar, vivir y sentir el futuro.
La entrada de Apple a la industria de la Realidad Extendida no ha hecho más que acelerar el gran cambio tecnológico actual. Tanto a nivel social como a nivel empresarial. El Metaverso, el Spatial Computing, la Realidad Aumentada, la Realidad Virtual, la Inteligencia Artificial, los asistentes virtuales, el Internet de las Cosas… Son tecnologías que están impactando en nuestra forma de trabajar, buscando unir el mundo virtual, el mundo digital, con la realidad. Donde ese futuro que imaginábamos en las películas de ciencia ficción están empezando a ser una realidad en nuestras empresas.
Como la Realidad Extendida y las soluciones inmersivas que engloba: la Realidad Aumentada, la Realidad Virtual y la Realidad Mixta. Entenderlas y sobre todo, diferenciarlas, es un paso importante para poder aprovechar todo el potencial de cada una de ellas.
Volviendo a tomar las referencias del séptimo arte, vemos como Ready Player One, la película de Steven Spielberg, nos muestra todo el potencial de la Realidad Virtual. Una tecnología capaz de sumergir a los usuarios en entornos virtuales generados artificialmente, bloqueando el mundo real para situarlos en lugares completamente digitales, en el caso de la película, en el mundo de Oasis.
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Por otro lado, encontramos la tecnología de Realidad Aumentada, que, al contrario de la anterior, no bloquea el mundo real, sino que lo “aumenta” añadiendo capas digitales, como puede ser un pokemon como en el caso de la app del móvil Pokemon Go. Y en tercer lugar, la Realidad Mixta, donde ya no sólo se superponen elementos 3D sobre el mundo real, sino que además se puede interactuar con ellos. Como ocurre en el laboratorio de Tony Stark cuando diseña y fabrica su traje en Iron Man.
Diferentes tecnologías y experiencias que van más allá de la gran pantalla, para empezar a revolucionar también el mundo empresarial. A nivel educativo, la XR proponen formaciones más inmersivas e interactivas donde se pone en práctica el learning by doing. O a través de simulaciones y gemelos virtuales que aumentan la productividad de nuestras industrias a nivel control, análisis y capacitación de los trabajadores. A nivel turístico, al poder viajar al pasado con tan sólo unas gafas o conociendo toda la historia de un monumento simplemente apuntando con el móvil. O incluso en el sector retail y e-commerce con tiendas virtuales en las que fomentar la comunidad online, la fidelización y el engagement, con eventos que conectan con todo el mundo.
Propuestas diferenciales, creativas, personalizadas, que se pueden resumir en humanizar nuestra interacción con la tecnología. En gamificar las experiencias y en conectar emocionalmente con los usuarios, los verdaderos protagonistas de este salto tecnológico.
Una visión empresarial que viene inspirada, como hemos visto al inicio, por las grandes historias de ciencia ficción. Ante nosotros se presenta un futuro sin límites, donde realmente la frontera sólo estará en nuestra imaginación.
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