«Cuando tenemos proyectos que desafían el status quo y nos llevan a resolver problemas de la sociedad y a partir de esto convertir una idea en un negocio exitosos, no podemos dejar por fuera la experimentación e investigación con usuarios reales.»
La era digital trajo consigo enormes oportunidades, desde publicar un servicio para comunicar un nuevo negocio, pasando por la solución de un problema a través de un app, hasta la incorporación de tecnología robusta en procesos para aumentar la eficiencia, inclusive redistribuyendo a las personas que hacían esto en tareas estratégicas y mucho más que conocemos o nos imaginamos. Pero cada nuevo contacto o producto digital se convierte en un nuevo reto.
El ciclo de un producto tiene múltiples etapas, tales como, pensar en la idea, validarla, diseñarla, crearla, probarla y lanzarla al mercado, actividades que se instauraron en nuestros proyectos tecnológicos gracias a las metodologías de desarrollo de software. Y aunque las últimas actualizaciones o nuevos conceptos incluyen focos en las fases del diseño para que los productos sean amigables o atractivos al público objetivo, aun seguimos en muchas ocasiones saliendo al mercado con la percepción del equipo de desarrollo, diseño, del negocio y amigos cercanos. Y es aquí donde se abre la ventana de experimentar e investigar a profundidad con usuarios reales.
Cuando hablamos de profundidad, no es sinónimo de enormes tiempos y múltiples tareas agotadoras o nuevas fases que retrasarían el anhelado golive del producto afectando el time-to-market.
Bienvenido a la nueva era de las comunidades digitales que a través de la inteligencia colectiva e hiper-distribución de actividades nos permite conocer rápidamente las verdaderas necesidades del mercado, directamente de los que viven a diario el dolor que usted está solucionando y por lo cual ha desarrollado un nuevo servicio o producto digital, su nueva web, aplicación móvil chatbot, entre otros.
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Las comunidades digitales permiten diferentes objetivos en dos direcciones, hacia los miembros de la comunidad y hacia los creadores de la comunidad. Cada uno de estos dependerá del negocio, aquí nos centraremos en algunos de ellos.
Cuando un negocio crea una comunidad o hace uso de una comunidad, pueden recibir valor de sus miembros. Con un modelo de negocio donde personas estén dispuestas a ofrecer feedback luego de vivir experiencias sobre servicios o productos digitales, permitiéndole a los creadores de nuevos negocios validar rápidamente su propuesta de valor, comprender las emociones humanas y sus necesidades, interpretar y entender el comportamiento humano, ¿cómo? haciendo preguntas trascendentales del negocio, inspirando a la comunidad para encontrar nuevas formas de hacer las cosas y así descubrir probablemente una nueva lista de cosas que alimentarán su backlog del producto.
A su vez, los miembros de la comunidad, se sienten valorados, que sus opiniones valen y son tenidas en cuenta, que a través de esa nueva conexión negocio-usuarios, se genera una evolución bilateral, habilitando formas de conectar el conocimiento de las personas con el negocio y finalmente, aportando al desarrollo de personas que en muchas oportunidades no habían tenido la oportunidad de participar en este tipo de actividades, lo que genera un impacto social y aporta a cerrar muchas veces la huella de desigualdad o simplemente convertirse en una nueva fuente de satisfacción ya que por cada participación de los miembros de la comunidad pueden recibir a cambio incentivos que mejoran su calidad de vida.
Entonces, cuando tenemos proyectos que desafían el status quo y nos llevan a resolver problemas de la sociedad y a partir de esto convertir una idea en un negocio exitosos, no podemos dejar por fuera la experimentación e investigación con usuarios reales, ya que de forma rápida y con métodos de distribución ágil podemos tener una gran cobertura y velocidad para conocer de primera mano y antes de hacer masivo el servicio o producto digital, una opinión fuerte que nos orienta y prepara para la verdadera salida a producción de nuestro nuevo negocio, generando confianza en el proceso de innovación realizado, brindando seguridad a través de datos que conducen a la toma de decisiones y desarrollando servicios y productos realmente para quienes los van a usar.
En conclusión, creemos en un mundo de oportunidades para todos y sabemos que el desarrollo es el propulsor del progreso de las comunidades y organizaciones. Sabemos que las respuestas están allí, en el mercado, pero debemos integrar el conocimiento de forma cooperativa y colaborativa para encontrarlas, partiendo de las emociones que nos gobiernan para conectarnos y generar mejores negocios digitales.
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