“Todo empleador obligado a pagar cesantías a sus trabajadores, le reconocerá y pagará intereses del 12% anual sobre los saldos que a 31 de diciembre de cada año tengan a su favor por concepto de cesantías.”
Como es habitual, a inicio de cada año las empresas tienen un compromiso con sus trabajadores: el pago de las cesantías y de los intereses correspondientes. Recordemos que las cesantías son una prestación social que principalmente busca proteger y brindarle una cobertura temporal al trabajador en caso de pérdida del empleo, aunque también la Ley permite otros usos como aquellos asociados a vivienda, educación, y más recientemente a caída de ingresos, en el marco de la crisis generada por la pandemia del COVID-19.
Esta prestación equivale a un mes de salario por cada año trabajado, o proporcional al tiempo laborado. Se liquida anualmente, con corte al 31 de diciembre, y se consignan antes del 14 de febrero del siguiente año, en un Fondo de Cesantías, que puede ser alguno de los privados (Colfondos, Porvenir, Protección, Skandia), o el público (Fondo Nacional del Ahorro). Es decir, que todos los trabajadores que gozan de este beneficio podrán ver reflejados sus pagos en las próximas semanas.
Se estima que una de cada tres personas ocupadas recibirá esta prestación social: los trabajadores formales que tienen una relación de dependencia con su empleador y no un contrato por prestación de servicios.
Igualmente, todo empleador obligado a pagar cesantías a sus trabajadores, le reconocerá y pagará intereses del 12% anual sobre los saldos que a 31 de diciembre de cada año tengan a su favor por concepto de cesantías. Estos intereses serán liquidados en el mes de enero y se entregarán directamente al trabajador.
En plata blanca, pensemos en un trabajador que tiene un salario de $1.000.000 mensual. Si éste laboró del 1 de enero al 31 de diciembre del 2021, recibirá por parte de su empleador un pago de cesantías por $1.000.000 y un pago de intereses por esas cesantías por $120.000. Pero si trabajó 250 días de los 360, el valor de las cesantías será de $694.444 ($1.000.000*250/360) y los intereses serán de $57.870 ($694.444*12%*250/360).
Un respaldo en tiempos de dificultad
A pesar de que las cesantías tienen otros usos asociados a vivienda o educación, su finalidad principal es actuar como un “colchón” ante la contingencia de pérdida de empleo, o desde abril de 2020 (bajo la pandemia) para compensar la caída de ingresos. En esta coyuntura las cesantías mostraron su verdadero rol como gran aliado de los trabajadores; es así como el gobierno nacional junto con las AFP trabajó de la mano para permitir el uso de cesantías (inicialmente beneficiando a afiliados de las AFP, luego a los del FNA) para compensar los menores salarios en una coyuntura de gran dificultad para miles de hogares. Es así como, por ejemplo, entre abril de 2020 y mayo de 2021 se destinaron cerca de $339, 8 mil millones de pesos que beneficiaron a 488,4 mil trabajadores.
“La rentabilidad del portafolio de corto plazo para el periodo julio – octubre de 2021 se ubicó en 0,87%, pero en el caso del portafolio de largo plazo, la rentabilidad promedio ponderada para el periodo octubre 2019-octubre 2021 se ubicó en 4,98%.”
Ahorros de largo plazo rentan más
Un punto clave de este ahorro es la rentabilidad real que generan las administradoras privadas, Colfondos, Porvenir, Protección y Skandia. En los fondos de cesantías existe un esquema conocido como Multiportafolios, el cual cuenta con dos tipos de portafolios: portafolio de corto plazo y portafolio de largo plazo. Es importante entender que, en caso de querer acceder al ahorro de corto plazo, en un periodo inferior a doce meses, las rentabilidades serán menores, por eso es mejor dejarlas como ahorro de largo plazo. Veamos un ejemplo: la rentabilidad del portafolio de corto plazo para el periodo julio – octubre de 2021 se ubicó en 0,87%, pero en el caso del portafolio de largo plazo, la rentabilidad promedio ponderada para el periodo octubre 2019-octubre 2021 se ubicó en 4,98%. Recordemos que estas administradoras se encargan de gestionar los depósitos de los afiliados, a través de equipos altamente calificados, y aprovechando los mercados financieros para aumentar los ahorros de los trabajadores.
Nadie está exento de atravesar por alguna coyuntura de dificultad, por eso las cesantías deberían ser un ahorro pensado sobre todo para sortear contingencias como el desempleo. Ese es su esencia, al menos el fin con el que se crearon especialmente.










