El EWZ retrocede 25% en dólares tras dudas del mercado sobre la gestión fiscal
La combinación de la depreciación del real frente al dólar y la caída en la Bolsa de San Pablo erosiona el rendimiento de los activos brasileños, generando cautela en el ecosistema financiero internacional.
El panorama macroeconómico y financiero de Brasil genera crecientes alertas entre los administradores de activos a nivel global. La volatilidad cambiaria y el comportamiento de la Bolsa de Valores de San Pablo (Bovespa) han derivado en una marcada desvalorización de los instrumentos de inversión enfocados en la principal economía de América Latina, medida en términos de moneda dura.
En este contexto, la evolución de los principales indicadores bursátiles refleja el sesgo de cautela con el que el capital privado analiza las perspectivas de mediano plazo del país.
La caída del EWZ y la presión cambiaria
El ETF iShares MSCI Brazil (conocido en los mercados internacionales por su ticker EWZ), que rastrea el rendimiento de las acciones de gran y mediana capitalización del mercado brasileño, se ha consolidado como la métrica de referencia indispensable para los fondos internacionales.
Al analizar la dinámica reciente de este indicador, Mariano Sardáns, CEO de la gerenciadora de patrimonios FDI, señala la magnitud del ajuste que enfrentan los portafolios expuestos a la región:
“El índice que más se usa en el mundo para invertir en Brasil, el EWZ, está 25% abajo; anoche estaba 30% abajo. Es la combinación de un real que se deprecia contra el dólar y un Bovespa que también cae, y eso hace que el mercado de acciones de Brasil, en términos de dólares, esté 25% abajo”.
La devaluación del real actúa como un amplificador de la caída nominal de los títulos locales, generando una pérdida de rentabilidad para los inversores extranjeros que buscan coberturas en divisas fuertes.
Incertidumbre fiscal e institucional: La lectura de los inversores
Más allá de la dinámica técnica de los precios, los especialistas coinciden en que el trasfondo de esta corrección bursátil responde a factores de orden político-económico, con especial foco en la sostenibilidad de las cuentas públicas.
El volumen de deuda emitida en moneda local y el persistente desequilibrio entre ingresos y gastos del Gobierno central continúan actuando como el principal contrapeso para la efectividad de las medidas monetarias.
Al respecto, el ejecutivo de FDI enfatiza que la lectura del mercado está fuertemente condicionada por el rumbo de las finanzas públicas y el entorno institucional:
“Esto tiene que ver con que el mercado no ve muy bien la reelección de Lula, sobre todo por su política fiscal, con un déficit enorme y con deuda en reales que sigue aumentando. Veía mejor un gobierno de Bolsonaro, con el antecedente de su padre y un ministro de Economía ortodoxo como Guedes, que equilibró el déficit fiscal sin intervenir en la política monetaria. La política monetaria de Brasil siempre fue dura, pero el déficit fiscal destrozaba lo bueno de esa política. Con este resultado y cómo terminó la jornada electoral, el mercado, los inversores y el mundo de los negocios desconfía mucho no solamente en términos de déficit fiscal sino también de justicia y transparencia”.
El panorama actual exige a los gestores de patrimonio una revisión detallada de las ponderaciones de riesgo en mercados emergentes, donde la disciplina fiscal se consolida como la variable determinante para el retorno del capital extranjero.
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