«Apostar por la tecnología para apalancar el desarrollo de las áreas financieras de las empresas y de sus CFO es primordial.»
Estamos viviendo lo que por décadas llamamos “la próxima revolución digital”. Hoy, el paso acelerado de soluciones tecnológicas ha transformado el ecosistema empresarial y financiero para siempre. Nuevas industrias han surgido y otras han desaparecido, pero la única constante es el cambio. Para cualquier organización que busque trascender en este escenario, adoptar un enfoque basado en la digitalización es crucial. No hacerlo resultaría en un retraso – y probable fracaso – de su estrategia comercial.
Actualmente, las diversas áreas empresariales han implementado herramientas para potencializar las funciones de sus equipos y sus operaciones. Ejemplos los hay muchos: desde software CRM para los equipos comerciales, pasando por la nube e inteligencia artificial para automatización de procesos industriales, la realidad es que hay tantas opciones como aquellos sectores económicos que buscan modernizarse.
Sin embargo, un área que ha adolecido de este proceso innovativo es el financiero. Esto podemos verlo desde dos aristas: por un lado, el nacimiento de la famosa industria fintech y por otro, la digitalización de la alta dirección financiera (Chief Financial Officers). En primer lugar, las empresas de tecnología financiera que han surgido en los últimos años han emprendido un verdadero cambio en el sector, al dar respuesta a necesidades no atendidas por las instituciones financieras tradicionales.
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De hecho, ya son más de 500 las compañías en el rubro que ofrecen productos como tarjetas de crédito digitales, infraestructura financiera, blockchain y toda una oferta tecnológica que los bancos (por mencionar un ejemplo) aún no tienen la capacidad de generar. El éxito de este tipo de compañías radica en que llenan esos espacios desaprovechados en un proceso de innovación continua y cercanía con sus clientes. Aprender de su agilidad para adaptarse es clave.
En segundo lugar, los líderes financieros y sus equipos se han retrasado en este proceso de modernización. A diferencia de los departamentos de marketing, talento o riesgo, los departamentos de finanzas continúan utilizando hojas de Excel y ERP para realizar su trabajo. Esta situación no es exclusiva de las pymes, incluso los grandes corporativos se enfrentan a procesos desactualizados con una desconexión entre sus sistemas administrativos, contables y financieros.
Una vez más, esto no debe ocurrir en un mundo digitalizado. Afortunadamente, la tendencia parece estar cambiando. De acuerdo con una encuesta de PwC, el 48% de los CFO busca acelerar la transformación digital en los próximos 12 meses para mejorar su desempeño y aumentar sus márgenes.
En este sentido, apostar por la tecnología para apalancar el desarrollo de las áreas financieras de las empresas y de sus CFO es primordial. Aunado a esto, invertir en talento que conozca la implementación de dichas herramientas es también prioritario, dado que la inversión en tecnología nunca debe perder el toque humano. En una economía en recuperación como la nuestra impulsar la inclusión y desarrollo de las finanzas en la región es una decisión económica competitiva e inteligente.
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