«No solo basta con un sistema contable o de remuneraciones para poder llevar la gestión correcta de estas áreas, además se necesita de la ayuda profesional en materias tributarias, laborales y de capacitación, dado que los cambios se van realizando constantemente.»
La mayoría de las Pymes y nuevos emprendedores tienen el conocimiento y, en algunos casos, experiencia en los distintos rubros en que se desempeñan. Sin embargo, muchas veces los temas contables, tributarios, laborales y administrativos no son su gran preocupación.
Las grandes compañías poseen un staff de abogados, ingenieros, auditores, recursos humanos, sistema ERP por nombrar algunas herramientas para desarrollar de la mejor forma sus negocios, a diferencia de las Pymes que en algunas ocasiones carecen de recursos y de conocimientos en este aspecto.
Un ejemplo clásico es preguntarse, ¿Da lo mismo llevar la contabilidad tributaria o llevarla bajo IFRS? Y la respuesta es simple: Por supuesto que no. Hay grandes diferencias que repercuten en la administración, toma de decisiones de un negocio y la salud de este. En Chile, los contadores prefieren llevar la contabilidad tributaria, que es la que exige el Servicio de Impuestos Internos (SII). Llevar contabilidad bajo normas IFRS no es obligatorio para las Pymes, pero sí para las grandes compañías que transan en la bolsa de comercio. Acá se genera una gran diferencia en gestión, dado que las grandes empresas tienen mejor información para tomar decisiones y a la vez llevar correctamente el giro del negocio.
Le puede interesar: Taller de Simulación de Empresa
Por lo anteriormente señalado, una Pyme además de preocuparse por vender sus productos y/o servicios, debe llevar su desarrollo profesional en forma ordenada y con un buen apoyo. No solo basta con un sistema contable o de remuneraciones para poder llevar la gestión correcta de estas áreas, además se necesita de la ayuda profesional en materias tributarias, laborales y de capacitación, dado que los cambios se van realizando constantemente.
En ese sentido, no solo se requiere de un contador que pueda manejar los números mientras un profesional ejerce su negocio, sino que además debemos asegurarnos de que se estén utilizando las herramientas adecuadas y que estos profesionales cuenten con los conocimientos necesarios para poder reaccionar oportunamente a los cambios en el mercado y las leyes.
Como recomendación para los que están por empezar o quieren mejorar su situación contable–tributaria, deben considerar ciertos requisitos básicos como, por ejemplo, elegir al contador en base a su experiencia, sus conocimientos en las materias que va a llevar y las herramientas tecnológicas que cuenta para desarrollar su trabajo.
Por último, pregúntese qué tipo de contabilidad le conviene para su negocio, sí tributaria (obligatoria), bajo IFRS (mejora de procesos) o tal vez ambas, para eso el contador que le preste este servicio debe tener los conocimientos necesarios y el empresario tiene la responsabilidad de aportar las herramientas y el partner adecuado que sume a la cadena de valor de la empresa.
Lea también: Menos del 1% de la población puede calcular sus deducciones










