«Se requiere de un cambio filosófico empresarial y un cambio estructural que permita abordar todos los retos derivados del entorno VUCA.»
Bastante se ha hablado y tal vez tratado de entender que los países, las economías y, por supuesto, las empresas, están viviendo en entornos VUCA (Volátiles, Inciertos {Uncertain}, Complejos y Ambiguos), tal vez sin tener en cuenta que esta situación es recurrente en el tiempo y que con cierta frecuencia se repite con diferentes grados de profundidad y afectación. El asunto es, ¿Qué tipo de acción deberían tomar los líderes o responsables de las empresas ante estas condiciones? Una opción es esperar a ver qué pasa o si las condiciones vuelven a esa “normalidad” de “zona de confort”. Otra opción es asumir que el entorno cambió y que es necesario afrontar lo que viene con decisiones de primer nivel.
En todos los casos, el cambio trae oportunidades o amenazas, puede ser crítico que la demanda desaparezca o que la demanda supere cualquier expectativa y desborde la capacidad. Son múltiples las variables que pueden hacer que las empresas colapsen, generando ese indeseado efecto dominó sobre la sociedad, la economía, etc.
“Cuando la ola comienza a sentir la cola del caimán reduce su velocidad un poco. Al tiempo que se dirige hacia el arrecife en Mavericks, pierde profundidad y en el medio asume la forma de una cuña. Esa cuña golpea de repente en una plataforma que está a sólo 4,5 metros de profundidad y es como si alguien se tropezara”, es el relato de Jeff Clark, quien fue el primer surfista en enfrentar a las Mavericks, olas gigantes de cuatro pisos de altura y con una velocidad de 50 km/h. Este relato muestra que Jeff conocía a lo que se enfrentaba y ahí está una de las claves para afrontar los entornos VUCA, conocimiento y capacidad de predecir lo que puede suceder.
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Los líderes entonces tienen la responsabilidad de enfocar la estrategia de la empresa considerando estos dos frentes, los cuales son complementarios. Esta dinámica requiere entonces de, además de un cambio filosófico empresarial, un cambio estructural que permita abordar todos los retos derivados del entorno VUCA.
Debe entonces surgir la figura del líder como sujeto que guiará al equipo por el camino hacia la adaptación frente a los nuevos tiempos. El líder debe orientar los mecanismos para enfrentarse a la volatilidad del mercado con una visión amplia del futuro. Así mismo debe entender la incertidumbre como una característica más del mercado, buscando siempre desarrollar las competencias organizacionales y mantenerse actualizado para así anticiparse a los cambios. Así mismo debe procurar cambiar la complejidad del entorno por una serie de tareas y misiones pequeñas que se traduzcan en una mayor sencillez y claridad dentro de la empresa y combatir la ambigüedad con agilidad; en otras palabras, debe desarrollar una rápida capacidad de reacción que permita estar preparado para cualquier cambio inesperado derivado de la ambigüedad.
Para finalizar este primer análisis, las empresas pueden aplicar algunas claves para fortalecerse en un entorno complejo.
- Resiliencia: la empresa debe ser capaz de reaccionar ágilmente ante los retos inesperados, evitando, de forma proactiva, los bloqueos.
- Visión sistémica: el mundo globalizado y dinámico exige mantener un campo de visión amplio para poder entender bien los procesos.
- Optimismo: en un entorno dinámico aparecen oportunidades si se ven las situaciones con una perspectiva positiva.
- Habilidad social: aunque predomine la tecnología, no se debe olvidar que lo fundamental es el factor humano y el valor que este aporta a la compañía.
- Aceptación: el entorno es, de manera definitiva dinámico y, seguramente, evolucionará hacia una mayor volatilidad.
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