La locura se ha visto siempre como ese estado en el que se sale de la realidad y se entra a un mundo diferente, pero la locura en un mundo donde todo se ve oscuro, es una luz para los soñadores y los visionarios.
Nadie pensó en vender el agua y un loco lo logro, nadie pensó ver un desierto próspero y divertido y un día un loco fundo Las Vegas. Entonces, ¿por qué no enloquecernos y empezar a hacer cosas que nadie se haya imaginado? Las mejores ideas salen de las necesidades y necesidades hay muchas.
Todo esta inventado, pero todo puede ser transformado, este año es un año de cosas nuevas, las rutinas tienen que ser rotas y empezar a vivir más, y trabajar menos, a disfrutar más, y preocuparnos menos. La vida es corta y solo se nos da la oportunidad de vivirla una sola vez, es la razón por la que Dios nos enseña que vivamos ¡un día a la vez!
Que importa que gobierno tengamos, o en qué país vivimos o cual es el valor de nuestra moneda, la riqueza y la prosperidad está en nuestras manos, el trabajo es el secreto del éxito, no hay lotería ni suerte que nos dé estabilidad financiera, es nuestra decisión de salir adelante día a día, que nos permite romper esquemas de pobreza y dejar atrás frases clichés que nos encasillan como la de “naciste pobre y morirás pobre”. Es una mentira creada por hombres mediocres y sin visión. La verdad es que todos nacemos sin nada y solo los valientes lo logramos todo. No existen los obstáculos para el que se propone pensar y actuar y los que piensan y duermen siempre permanecerán estables en un solo lugar donde solo les queda esperar la muerte.
Somos hechos a imagen y semejanza de Dios, significa que somos poderosos, osados, valiosos, fuertes, creativos y que poseemos un poder sobrenatural que está en nosotros. El ADN de Dios nos da la capacidad de hacer cosas inimaginables, porque Dios vive en nosotros y lo que es imposible para nosotros, es posible para Dios, lo que significa que Dios en nosotros es dinamita en nuestro hacer.
Les invito a entrar en el maravilloso mundo de ser un hijo de Dios, con solo reconocer que el existe y envió a su hijo a morir por nosotros y aceptarlo en nuestro corazón, pasamos hacer creación de él para convertirnos en hijos, herederos de todo el universo. Es hora de apoderarse del universo y hacerlo nuestro, porque Dios no lo dio para que gobernemos en él y para dominar toda circunstancia mala o buena que sobrevenga.
¿Locura? Sí, una locura divina en donde lo sobrenatural se hace posible y empezamos a adueñarnos del mundo que nos pertenece y dejar atrás adversidades, obstáculos, muros y creencias que nos limitan.
Para un hijo de Dios no hay límites, todo es posible para el que cree en El, hagámoslo posible en este año, creemos un 2025 sobrenatural sin fronteras, sin limitaciones, bajo la dirección de un Dios que todo lo puede y que nos ha dado el poder de poder hacerlo nosotros también.
Les invito este año a devorarnos el mundo con creatividad y sin obstáculos.
¡La fe en Dios lo hace posible!










