«Los proveedores de soluciones deben entender apropiadamente los requerimientos específicos de cada industria para desarrollar aplicaciones SAAS que permitan la democratización de los procesos de transformación digital.»
Para quienes estamos inmersos en el mundo de la tecnología se ha vuelto normal encontrar estadísticas donde se aprecian importantes avances en la adopción de estrategias digitales durante el período de pandemia, muchos de estos asociados a la necesidad de migrar desde el ambiente de la oficina al trabajo en casa y más aún del espacio físico al espacio virtual; creando una nueva modalidad de trabajo, que indudablemente va a continuar evolucionando en la medida que avancemos en la fase de post pandemia.
Caso diferente podemos apreciar en sectores que han entrado más tarde en este proceso y que por sus características han sido menos dados a la migración al sector digital, como es el caso del sector legal el cual en su gran mayoría se mantienen restricciones dadas por requerimientos de presencialidad, seguridad y requerimiento de documentación física.
Este salto a la transformación por parte de unas industrias y el rezago de otras ha incrementado la brecha digital entre sectores, generando una desventaja en las posibilidades de reactivación económica bajo la nueva realidad que afrontamos. Esta brecha es aún mayor si segmentamos el sector entre grandes y pequeñas firmas, donde las grandes firmas cuentan con direccionamientos que habilitan el uso extensivo de tecnología para apalancar los procesos bajo la tendencia de legaltech, mientras que los medianos y pequeños corren el riesgo de quedar cada vez más rezagados; este caso lo podemos extender a múltiples sectores donde apreciamos que la presión generada por el cambio de modelo y las restricciones en la capacidad de inversión, han llevado a un modelo que se repite entre las grandes compañías que aceleran y las pequeñas que se rezagan.
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No obstante, podemos ver que todo problema trae su solución inmersa y aquí es donde evidenciamos el crecimiento de tecnologías habilitantes tales como las aplicaciones de software como servicio – SAAS por sus siglas en inglés – en el cual una empresa desarrolla, administra, soporta y brinda infraestructura a un software el cual se alquila como un modelo «listo para usar» que trae inmersas las mejores prácticas de la industria y que encuentra especialmente en las pequeñas y medianas empresas un nicho de mercado el ambiente propicio para entregar soluciones de valor, sin que sean requeridos grandes niveles de inversión.
Esta modalidad no es nueva, sin embargo, la dinámica actual y la incertidumbre a corto plazo ha acelerado de manera exponencial esta tecnología permitiendo que empresas de todos los tamaños pueden contar con mayor flexibilidad, menores costos operativos y menor tiempo de adopción en la implementación de soluciones que involucran tecnologías que pueden estar fuera del alcance de su capacidad de inversión.
De este modo queda planteado un doble reto: De un lado para los proveedores de soluciones que deben entender apropiadamente los requerimientos específicos de cada industria para desarrollar aplicaciones SAAS que permitan la democratización de los procesos de transformación digital y del otro lado, para las firmas que deben apelar a su capacidad de adopción de nuevas soluciones de forma rápida y consistente; De esta manera se logrará establecer un ecosistema colaborativo y con volúmenes apropiados para habilitar el uso de tecnologías 4.0 bajo un modelo económicamente viable y sostenible, con el entendido que para lograr la reactivación económica completa, se necesita brindar herramientas que apalanquen la competitividad a todos los niveles de la cadena económica.
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