Los Seguros Empresariales están diseñados para respaldar al empresario cuando se materializan riesgos a los que se encuentran expuestos por su actividad empresarial y que generen daños o pérdidas para el mismo. En este sentido, las Administradoras de Riesgos Laborales somos el respaldo del empresario para proteger a sus trabajadores ante la ocurrencia de un accidente de trabajo o la generación de una enfermedad laboral. Las cotizaciones al sistema de riesgos laborales son asumidas en su totalidad por el empleador y se basan en el nivel de riesgo de su actividad económica y la de sus centros de trabajo.
Las ARL somos parte del sistema de seguridad social, asumimos por definición la totalidad de los costos asociados a las enfermedades laborales y accidentes de trabajo, estos costos están representados en asistencia médica y en reconocimiento económico como valor de salario diario en el caso de incapacidades temporales o indemnizaciones o pensiones en casos de invalidez o muerte.
Las prestaciones asistenciales y económicas para la cobertura de accidente de trabajo y enfermedad laboral no tienen un tope, es por esto que los costos médicos son hasta que el paciente los requiera, incluso después de pensionado; para el caso de las prestaciones económicas, estas deben reconocer hasta que el trabajador se reincorpore a su lugar de trabajo o se haya definido que por causa de su pérdida de capacidad laboral tiene derecho a una indemnización o una pensión.
Sin embargo, como Administradoras de Riesgos Laborales no solo asumimos costos derivados de las contingencias descritas anteriormente, también como parte de la responsabilidad con el empleador y el empleado, tenemos la obligación de asesorar, capacitar y asistir técnicamente al empleador en temas relacionados con la prevención para que no se materialicen los riesgos en su actividad empresarial y se puedan evitar accidentes de trabajo y enfermedades laborales. En este orden de ideas de las cotizaciones que hace el empleador existe definido por ley un 14.2% de las cotizaciones como el mínimo que debemos destinar para actividades de promoción y prevención en riesgos laborales, en general el sistema anualmente invierte recursos que están por encima de este tope, con el convencimiento de que es la prevención lo que nos permite mejorar niveles de seguridad y salud para los trabajadores y por ende productividad para los empresarios y el país.
Como aliados de los empresarios que cubrimos, estamos en las diferentes etapas de la actividad empresarial, ya que hemos venido desarrollando capacidades para asesorarlos en etapas de diseño de sus procesos, durante la ejecución de su actividad económica y en el cierre de proyectos y apertura de nuevos, siempre con la óptica de crear o mejorar los procesos productivos desde la perspectiva de hacerlos más seguros y más saludables, siendo este en mi concepto un elemento fundamental para la sostenibilidad del aparato productivo en un país y por ende el principal papel como ARL en la dinámica empresarial, esto como complemento del aseguramiento puro de una fuerza laboral que tiene en las ARL la entidad que responde por su rehabilitación o la compensación económica que por ley está definida.











