Un estilo de vida saludable incorpora un conjunto de comportamientos o actitudes que mantienen o recuperan la salud de las personas.
Adquirir prácticas positivas mejora la salud sustancialmente. Por ejemplo, disminuir la sal, tanto a la hora de cocinar en nuestros hogares, como al momento de disfrutar la comida de restaurantes. En cuanto al azúcar se refiere, todo alimento o bebida adicionada con este carbohidrato debe ser evitado, o disminuirlo sustancialmente, la misma actitud se debe tener con las grasas de origen animal y los alimentos con alto procesamiento industrial.
Adicional a lo anterior, se debe aumentar la actividad física, se recomienda a la población sana ejercitarse durante 300 minutos a la semana; aumentar el consumo de frutas y vegetales, fraccionar la comida durante el día, descansar, disfrutar de la familia y los amigos, prácticas que agregan vida a los años, haciendo el proceso de envejecimiento más saludable y satisfactorio al prevenir, o retrasar el inicio, de las enfermedades crónicas no transmisibles; en particular la hipertensión, la diabetes, las hiperlipidemias o la depresión, verdaderas epidemias en el mundo contemporáneo marcado por la baja natalidad, el envejecimiento de la población y la concentración en las grandes ciudades.
Vídeo: El Sistema de Salud y el Nuevo Gobierno
Un día común en nuestras vidas debería estar marcado por ir al trabajo o sitio de estudio en bicicleta o caminando, iniciar el día con; un buen desayuno que incluya lácteo, fruta y proteína; un almuerzo que contenga vegetales de múltiples colores y una cena con porción de proteína extra; entre comidas consumir fruta o cereal sin azúcar añadido. Al llegar al hogar, compartir con los seres queridos y descansar, esto favorece la salud física y mental. A lo anterior, se deben agregar esquemas completos de vacunación, llevar a los menores al programa de crecimiento y desarrollo y las gestantes asistir a los controles prenatales para garantizar una maternidad segura.
Otra práctica importante es evitar el consumo de sustancias adictivas como tabaco, alcohol o psicoactivos; de adquirirlo es necesario tratarlas como lo que son, adicciones, para eliminar su consumo.
Asumir un estilo de vida saludable es fácil si se tiene la determinación de mantenerse sano.
Hasta ahora se ha hecho referencia a los sanos. Para las personas con diagnóstico de enfermedades crónicas u otro tipo de alteraciones complejas existen indicaciones específicas que se deben seguir estrictamente para obtener los mejores resultados del tratamiento prescrito por los profesionales de la salud.
“Los pacientes que se apropian de su salud disminuyen los reingresos hospitalarios (de 28% a 12,8%) y a su vez contribuyen en disminuir los errores médicos (de 35,8% a 19,2%). Esto no debe ser exclusivo de los pacientes, todo lo contrario, es responsabilidad de cada individuo para mantenerse sano; incluyo en esta categoría pacientes con alguna patología que están controlados e integrados en lo familiar, social, laboral o de estudio”
En todo esto, el empoderamiento del paciente tiene un papel fundamental para mantenerse saludable. De acuerdo con el Foro Europeo de Pacientes, 5 puntos son la base del empoderamiento: educación, experticia, igualdad, experiencia y compromiso. Esta decisión podría modificar entre 60% y 70% las muertes prematuras al cambiar los comportamientos que las producen, generando ahorros a los sistemas de salud de hasta 21%. Los pacientes que se apropian de su salud disminuyen los reingresos hospitalarios (de 28% a 12,8%) y a su vez contribuyen en disminuir los errores médicos (de 35,8% a 19,2%). Esto no debe ser exclusivo de los pacientes, todo lo contrario, es responsabilidad de cada individuo para mantenerse sano; incluyo en esta categoría pacientes con alguna patología que están controlados e integrados en lo familiar, social, laboral o de estudio.
Las aseguradoras y prestadores de servicios de salud tienen la ciencia, los pacientes con la información y su propia experiencia, es una gran oportunidad para desarrollar redes que inicien una epidemia de saludables. El utilizar estas dos fuentes de información y el conocimiento, contribuiría enormemente a la salud de la población, al desarrollo del autocuidado, al avance en los estilos de vida saludable y al empoderamiento; mucho más en países como Colombia, donde cada vez hay una población más educada y diversa, multiculturismo y mestizaje.
En este empeño tecnologías como la robótica, la inteligencia artificial o el big data se perfilan como gran apoyo, utilizando herramientas como el teléfono celular para tener permanente contacto con la población con el único objetivo de mejorar la salud y contribuir al bienestar.
Le puede interesar: 25 Años de la ley 100 en Colombia
Es hora de avanzar más allá del concepto de salud como servicios. Una población que se apropia del cuidado y el papel que desempeñan las tecnologías disponibles en celulares; transformarán todo lo relacionado con la salud de las personas, incluso, el ejercicio de la medicina, la industria y hasta la definición de la Organización Mundial de la Salud.
También le puede interesar: ¡Cuidado con la fatiga Visual!










