La necesidad para analizar y recopilar información de producción en tiempo real está generando la convergencia de las redes industriales y empresariales, anteriormente apartadas, en una arquitectura de red única. El enfoque tradicional de utilizar redes separadas de tecnología de la información (IT) y tecnología de operaciones (OT), no permiten la conectividad continua, limitando enormemente la aplicación de tecnologías innovadoras para que fabricantes puedan administrar toda su infraestructura, controlar equipos y dispositivos y por consecuencia, comprender el desempeño de sus máquinas y procesos en tiempo real.
Las empresas necesitan de una arquitectura de red única unificada, construida sobre un único tejido de red física que aproveche todas las ventajas del protocolo IP. El tejido de red unificado incluye todos los sistemas de cableado, red inalámbrica, conmutación, cómputo y almacenamiento y tiene como base el protocolo IP, garantizando comunicaciones seguras y abiertas.
Para lograr una red confiable y resiliente, debemos considerar cinco (5) áreas clave:
- Escalabilidad: Infraestructura que permita la adopción de nuevas tecnologías, asegurando necesidades futuras.
- Confiabilidad: Arquitectura robusta, que siga los estándares de la industria.
- Seguridad: Múltiples capas de protección en los niveles físico, activos de red y de aplicación.
- Facilidad de Implementación: Una buena planificación ayuda a facilitar su diseño e implementación. Estándares como ISA-99 y TIA-1005.
- Innovación: El tejido de red unificado proporciona una plataforma adecuada a innovaciones, nuevos servicios, monitoreo en tiempo real y análisis predictivo.
Una red unificada genera una serie de beneficios. Algunos ejemplos incluyen:
- Servicios en la nube para monitorear equipos dispersos en varios sitios de forma remota, en tiempo real y desde una ubicación centralizada;
- Virtualización que desvincula el software del hardware, lo que permite una mayor flexibilidad de implementación y actualizaciones rápidas;
- Tecnología inalámbrica permite un intercambio más fácil de datos, así como la habilitación de dispositivos móviles en la planta.
La solución definida para la infraestructura física que dará soporte a la red de comunicaciones debe considerar la TIA-1005-A para la definición de los productos/componentes adecuados a cada situación, pues toma en cuenta los ambientes encontrados en la empresa. Son consideradas cuestiones como impacto y vibración, ingreso de agua y polvo, temperaturas, áreas de lavado y limpieza, exposición a ácidos, así como también ruido electromagnético, al seleccionar soluciones a cada tipo de ambiente.
La clasificación ambiental, incluye la evaluación del impacto Mecánico, de Ingreso, Climático/Químico y Electromagnético (M.I.C.E.) proporcionando un método para categorizar las clases de ambiente en cada una de las áreas industriales, siendo calificadas como 1=bajo (ligero); 2=medio (moderado); 3=alto (agresivo).

Sin importar si se trata del diseño de un piso de manufactura, un área de trabajo o una isla de automatización, la capa física de la red debe ser robusta y confiable, diseñada para que sea resiliente y se traduzca en una ventaja estratégica para empresas con visión de futuro que necesitan diferenciarse de la competencia.










