Randstad presentó su informe “Generación Z en el mundo laboral: enfocados en el futuro, moviéndose rápidamente”, basado en una encuesta global a 11.250 trabajadores y en el análisis de más de 126 millones de ofertas de empleo. El estudio revela una alta movilidad entre los centennials: uno de cada tres jóvenes (33 %) de la Generación Z planea cambiar de trabajo durante el próximo año, porcentaje que contrasta con el 21 % de los millennials, el 16 % de la Generación X y el 18 % de los baby boomers. Asimismo, solo el 11 % de la Generación Z piensa permanecer indefinidamente en su puesto actual, frente al 20 % de los millennials, el 28 % de la Generación X y el 23 % de los baby boomers.
La investigación muestra cifras decisivas sobre la forma en que la Generación Z está reconfigurando las trayectorias profesionales. La permanencia promedio durante los primeros cinco años de carrera es de apenas 1,1 años, muy por debajo de los millennials (1,8), la Generación X (2,8) y los baby boomers (2,9). Esto no debe interpretarse como falta de ambición o lealtad, sino como un movimiento deliberado hacia roles que ofrezcan aprendizaje, crecimiento y una mayor alineación con los valores personales.
Los datos muestran que esta mayor movilidad laboral de la Generación Z plantea desafíos adicionales para las organizaciones a la hora de atraer y retener talento. Esta nueva realidad interpela a las empresas a repensar cómo construyen trayectorias profesionales atractivas, con aprendizaje continuo y oportunidades de impacto real que satisfagan los deseos y las necesidades de los trabajadores más jóvenes.
Al profundizar en los motivos que llevan a los miembros de la Generación Z a cambiar de empleo, el informe indica que, descontando el factor salarial, la falta de desarrollo profesional es la principal razón para hacerlo entre la Generación Z (14 %). En los millennials este porcentaje también es del 14 %, mientras que en la Generación X alcanza el 11 % y en los baby boomers el 8 %.
Contexto global y movilidad
Sin duda, el contexto global y las condiciones del mercado también afectan la movilidad laboral de la Generación Z. Del análisis de más de 126 millones de ofertas de empleo a nivel mundial, el estudio de Randstad da cuenta de una reducción del 29 %, desde enero de 2024 hasta la fecha, de las vacantes para posiciones de nivel inicial, donde el requisito de experiencia oscila entre 0 y 2 años. Esta disminución de oportunidades de ingreso al mercado laboral impacta en las decisiones de carrera de los jóvenes y refuerza la necesidad de buscar combinaciones de empleo y trayectorias profesionales alternativas.
En este sentido, solo el 45 % de los integrantes de la Generación Z ocupa actualmente puestos tradicionales de tiempo completo y, de ese grupo, el 31 % preferiría combinar ese empleo con un segundo trabajo. Esto se debe, probablemente, a que la combinación de dos experiencias laborales simultáneas les permitiría adquirir experiencia, diversificar sus ingresos y obtener un mayor control profesional. Más de la mitad (52 %) busca activamente un nuevo puesto y tan solo el 11 % planea permanecer en su empleo actual a largo plazo.
Si bien la Generación Z ingresó al mercado laboral en un contexto de cambios profundos y alta incertidumbre, confía en sus habilidades y mantiene una fuerte ambición de futuro. Frente a esta realidad, los empleadores pueden limitarse a asumir que la movilidad responde a un menor compromiso y enfrentar una mayor escasez de talento o, por el contrario, comprender la necesidad de trabajar de manera colaborativa con esta generación para definir trayectorias profesionales inspiradoras y entornos laborales más alineados con sus expectativas. Retener a los jóvenes no depende únicamente de ofrecer un salario competitivo, sino de crear espacios donde puedan visualizar su crecimiento, sentirse escuchados y alinear su trabajo con sus valores y propósito personal.










