Posgrados, Fortalecen y Diversifican las Competencias Laborales

Posgrados, Fortalecen y Diversifican las Competencias Laborales
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La educación superior, y en particular la formación de posgrados, han tenido un rol protagónico en el país en años recientes. De hecho, la globalización junto con los grandes desafíos socioeconómicos del país propicia un entorno cada vez más competitivo en el mercado laboral en el cual la formación de pregrado ya no es la llave maestra para el ingreso al desarrollo profesional de los trabajadores colombianos.

Internacionalmente, la formación de posgrado es considerada un motor de desarrollo socioeconómico. De hecho la Unesco en su más reciente informe sobre tendencias en educación superior resalta el vínculo entre la educación de posgrado y el desarrollo, en la medida que el aseguramiento de la calidad de los resultados de la investigación de las universidades ha contribuido a la masificación con calidad y pertinencia de los posgrados.

“El enfoque
basado en
competencias,
permitirá que
la capacidad de
aprendizaje de
los estudiantes de
posgrado se refleje
concretamente en
valores, actitudes,
habilidades y
conocimiento”.

Competitividad Global:

Así mismo, en el contexto europeo se ha reconocido que el impulso a la competitividad global hace énfasis en mejorar las habilidades laborales de los egresados, particularmente de los programas de posgrado (maestría y doctorado). Más específicamente, la Comisión Europea en el marco de la agenda de Lisboa ha promovido estrategias para que la formación de posgrado responda adecuadamente a los requerimientos de los empleadores por contar con profesionales con competencias laborales duras y blandas.

En el entorno latinoamericano, el debate sobre la calidad, pertinencia y formación por competencias a nivel de posgrado también es de gran importancia en la actualidad. En este sentido, el reciente informe de la CAF y el Banco Mundial, sobre las perspectivas para América Latina en 2016, resaltan la necesidad de hacer ajustes estructurales en el sistema de educación terciaria (nueva denominación de la educación superior) con el fin de garantizar un espacio dentro de la cadena global de valor en donde competimos con China en el segmento de mercado emergentes.

De hecho, se advierte que las reformas educativas de China, basadas en el énfasis en competencias estratégicas, le permitirán mejorar significativamente su posición relativa con América Latina para competir en mercados globales y superar la trampa del ingreso medio. Así, gracias a su nuevo modelo de formación, China podrá participar en los segmentos de alto valor agregado en el mercado mundial. Por su parte, si América Latina no adopta cambios estructurales en su concepción de la educación superior, y en especial de la formación de posgrado, puede quedar relegada a participar en las cadenas de menor valor agregado asociadas con productos básicos.

Algunas cifras generan preocupación. La más importante de ellas es que si bien apenas el 2.3% de los empleadores chinos encuentran una mano de obra inadecuada como mayor restricción en el mercado laboral, en América Latina, este indicador, medido por el Banco Mundial, es del 35.9%. Muy posiblemente, en Colombia la cifra puede ser más grande, tal y como lo indican preliminarmente las noticias sobre ausencia de perfiles profesionales adecuados en el segmento de servicios del sector de tecnologías de la información y las comunicaciones.

Con base en este preocupante diagnóstico, y en el marco de nuestra nueva visión a 2020, es necesario que toda escuela de posgrados cuente con un conjunto de estrategias para proyectarse ante el país y la región con un modelo de educación de posgrado caracterizado por la promoción del pensamiento crítico que apalanque procesos multidimensionales de innovación (social, económica, científica y tecnológica).

El enfoque basado en competencias, permitirá que la capacidad de aprendizaje de los estudiantes de posgrado se refleje concretamente en valores, actitudes, habilidades y conocimiento. Así mismo, se debe proveer entornos flexibles que faciliten la creatividad y el emprendimiento a través de trayectorias alternativas de aprendizaje en función del perfil poblacional de los estudiantes (por ejemplo, recién graduado vs graduado con experiencia laboral), privilegiando siempre una perspectiva de reconocimiento a la diversidad, la equidad y la inclusión que caracteriza al capital humano de nuestro país.

Por: Stéphanie Lavaux
Vicerrectora Universidad del Rosario
Juan Daniel Oviedo
Director de Planeación Universidad del Rosario

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