«Para estructurar modelos de sustentabilidad corporativa, es fundamental entender las dinámicas de nuestro negocio.»
Te invito a que cierres los ojos por un instante y te imagines el epitafio de tu empresa. Si hubiera que escribir la autopsia de tu empresa y explicar por qué murió, qué diría este informe. “Nos faltó modernizarnos y nos superó la competencia en costo y calidad”, “la cultura de la empresa se fue apagando y éramos muy pocos haciendo mucho, no pudimos cargar con toda la compañía”, “las nuevas generaciones no se conectaron con nuestro producto porque no respetábamos principios sociales y medioambientales básicos”, “la gobernabilidad de la empresa complicó la operación, había muchos intereses en los accionistas que no dieron línea clara para que el director general operará”.
Todos estos hipotéticos enunciados deben ser tu fuente de inspiración para entrar ahora sí a hablar de sustentabilidad corporativa. Entender la sustentabilidad como aquello que nuestra generación está obligada a hacer para que nuestra empresa siga operando los próximos 30 años nos deja claro que tenemos que pensar en el “core” del negocio. Pensar en el contexto, en el mercado, en los colaboradores, en la propuesta de valor de nuestro producto, en la relación con el entorno, en los insumos vitales que hacen posible nuestra operación, incluido el capital.
Para estructurar modelos de sustentabilidad corporativa, es fundamental entender las dinámicas de nuestro negocio. Cuáles son estos procesos vitales que nos permiten generar ingresos. La idea es asegurar que tengamos perfecta claridad de esto que llamo los “tangibles sagrados” de nuestro negocio. Estos procesos que debemos evidenciar y tener muy en el consciente para que los podamos gestionar. Pondré algunos ejemplos.
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Tengo el privilegio de acompañar a una empresa dedicada a las microfinanzas, principalmente préstamos a mujeres para invertir en sus micronegocios en Latinoamérica. Los ciclos básicos de su negocio van alrededor de la promoción y detección de sus futuras clientas. El diferenciador que ha hecho crecer a esta empresa de forma exponencial en los últimos 10 años se debe a la interacción humana que tienen entre ellos y con sus clientas. Sus tangibles sagrados giran alrededor de rituales que hacen al iniciar un préstamo, como sembrar un árbol frutal junto con sus clientas que les recuerda que regarlo y cuidarlo les va a ayudar a presenciar sus frutos. Estos gestos les recuerda a ellos y a sus clientas de lo importante de mantenerse unidos en el propósito.
Otro tangible sagrado que encontramos fue una junta semanal que tiene el gerente de la oficina con sus promotores. Esta reunión la inician platicando de 5 casos que encontraron en la semana de ejemplos de clientas que están haciendo cosas destacadas en sus negocios o en su vida personal, encuentran ejemplos maravillosos de cómo estas mujeres de forma heroica enfrentan sus condiciones y hacen crecer sus negocios con una sonrisa. La señora Sodi, una costurera que tardaba un día en hacer un vestido y que ha invertido en una máquina de coser y ahora en 20 minutos logra confeccionar una falda. Iniciar sus juntas con estas historias les recuerda en qué poner su atención, a no olvidarse de qué se trata su modelo de negocio, a quién le prestan y para qué es el crédito. Esto hace que la colocación del crédito sea exitoso y que los préstamos se paguen en tiempo y se renueven en un ciclo regenerativo de inversión.
El objetivo de todo proyecto de sustentabilidad corporativa es reducir la fricción del modelo, en dónde hay un desgaste de energía, puede ser un mal servicio a cliente, puede ser una falta de claridad de los indicadores de desempeño, puede ser un fallido proceso de atracción del talento adecuado, puede ser un endeble proceso de desarrollo de carrera para los colaboradores, o puede ser que tenemos un producto o servicio que no embona con las expectativas o las necesidades del consumidor.
Y tú, ¿tienes claros cuáles son los ciclos vitales de tu negocio y cuáles son estos “tangibles sagrados”? Si tu respuesta es Sí, estás listo para emprender proyectos de sustentabilidad corporativa que impacten positivamente en el futuro de tu negocio y su viabilidad en el largo plazo.
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