A raíz de la pandemia muchos empresarios han sufrido afectación en sus resultados financieros y sin temor a equivocarme ha sido la razón para que muchos de ellos empiecen a revisar con seriedad, sinceridad y frecuencia sus cifras, su estructura de costos y precios, así como la estructura de su balance. Tal vez es uno de los mensajes de la pandemia para empresarios y emprendedores que día a día invierten tiempo, energía y recursos en el desarrollo de sus negocios. Las cifras revelan lo que está pasando y dan alertas de lo que puede estar por venir para la empresa, pero para entenderlas hay que hablar con ellas.
Algunos empresarios tal vez no se sienten atraídos por los temas contables, financieros y tributarios, sin embargo, es una habilidad que debe ser desarrollada para tomar decisiones ágiles que apoyen el crecimiento del negocio.
Una buena forma de aproximarse a la información es desarrollando tableros de control en finanzas en dónde se puedan identificar los principales indicadores del negocio, para que sus resultados generen la necesidad de ampliar el detalle, algunos de estos indicadores sugeridos para revisión constante son:
- Margen operacional
- Margen neto
- Margen EBITDA
Estos indicadores de resultado, su comportamiento y evolución darán paso a abrir conversaciones respecto a lo que está pasando con las ventas (su composición y evolución), los costos (estructura del negocio en su parte fija y variable) y la necesidad de mantener ciertos gastos administrativos y el retorno que proporcional los gastos comerciales.
El ver las cifras del negocio cómo un indicador de la gestión de los administradores o incluso del dueño de negocio como administrador de los recursos, permiten tomar decisiones financieras más acertadas, asegurarse de contar con información oportuna y tener el acompañamiento de profesionales en el área financiera que ayuden a visualizar el negocio con mirada crítica y realista, dando alertas frecuentes para la toma de acciones oportunas.
Muchas veces los cursos de finanzas o contabilidad para no financieros, pueden ser extensos y agotadores, al sentir que la entidad no cuenta con un sistema de información desarrollado al nivel que se menciona en estos cursos y por eso muchas veces se abandona el proceso de gestión financiera. Sin embargo, mi invitación es a que se inicien por pasos pequeños en los cuales cómo empresario sienta que está avanzando en su medición y posterior control y gestión, para que al pasar del tiempo las pérdidas no lo tomen por sorpresa.










