«La tecnología por sí misma no puede salvar el mundo, pero es tal vez la herramienta más poderosa que tiene la humanidad en la actualidad para ayudarse.»
La evolución del ser humano suele ser un proceso natural y obligatorio en la sociedad, pero la realidad nos invita a conocer y reflexionar, acerca de los factores clave que permiten o impiden que se realice de manera eficiente y efectiva.
Nunca la humanidad había evolucionado tan rápido como en las últimas décadas y esto sucede debido a la manera en que la tecnología irrumpe en la vida de las personas, generando cambios en nuestro modo de vida. Las personas ahora se alimentan de otra forma, trabajan mucho más y se relacionan masivamente con otras culturas y sociedades.
Sin embargo, la “brecha digital”, también conocida como la brecha entre individuos y comunidades que tienen acceso a las TIC (tecnologías de la información y comunicación) y las que no, se presenta por tres razones fundamentales: la primera porque no todas las personas tienen acceso a esta, la segunda es porque no saben cómo usarlas y la tercera porque no conocen los beneficios derivados de la misma.
Analfabetismo digital
De acuerdo al último informe sobre redes sociales “Digital Global Overview Report 2021”, la población mundial se situaba en 7.830 millones de personas al inicio de 2021, de las cuales el 66,6% ya emplean un teléfono móvil (5.220 millones de personas) y 4.660 millones de personas tienen Internet. Sin embargo, más del 40% se encuentran excluidas digitalmente, sin conexión, menos informadas y sin oportunidades de competir en los mercados laborales.
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Sostenibilidad
Grandes modelos mundiales intentan superar la brecha digital, uno de ellos es “un portátil por cada niño”, con el cual podríamos analizar las situaciones adversas de cada hogar y los sobrecostos que le conlleva la conexión a internet, la electricidad y el mantenimiento, entre otros, sin contar con la huella de carbono y el residuo peligroso que generarían más de 4000 millones de computadores portátiles.
El propósito
El emprendimiento conlleva a generar de forma innovadora nuevos modelos de negocio, entonces teniendo en cuenta los beneficios y oportunidades que nos brindan las nuevas tecnologías y la economía colaborativa como sistema socioeconómico construido en torno al intercambio de recursos, es urgente generar conciencia en los emprendedores para enfocar los esfuerzos en la creación, producción, distribución, comercio y consumo compartidos de bienes y servicios, aprovechando las tecnologías de la información para empoderar a las personas con información que les permita distribuir, intercambiar y reutilizar la capacidad de los mismos.
El impacto
Es importante utilizar la tecnología como un medio y no como el fin. Para esto es necesario aplicar la educación a través de la misma, creando espacios acogedores para las comunidades adaptados a las necesidades de sus habitantes, proporcionando conexión no solo de internet si no una verdadera interconexión humana, rutas de aprendizaje soportada en contenidos y entrenamientos que fortalezcan su uso, adopción y apropiación en el entorno colaborativo.
La tecnología por sí misma no puede salvar el mundo, pero es tal vez la herramienta más poderosa que tiene la humanidad en la actualidad para ayudarse. Según el informe elaborado por We Are Social y Hootsuite a enero de 2021, el 53% de la población mundial ya es usuario habitual de las redes sociales (4.200 millones de personas), lo que supone un incremento interanual del 13%, el mayor incremento en 12 meses hasta la fecha.
El vehículo de la evolución nunca se detiene, el espíritu emprendedor, la tecnología y las redes sociales, pueden funcionar como aceleradores, si se logra empoderar de forma correcta a la sociedad.
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