En el marco de la versión 36 de la Vitrina Turística de ANATO, Gilberto Salcedo, Presidente de la Asociación del Transporte Aéreo en Colombia, ATAC, agremiación que representa el 95% del tráfico de pasajeros en Colombia, aseguró que: “Hoy nos enfrentamos a un discurso contradictorio del Gobierno. Se destacan las bondades de tener una economía basada en el potencial turístico del país y por otro lado se toman acciones que impiden ese crecimiento y ese acceso masivo al transporte aéreo como medio fundamental para cumplir con estos propósitos. Tal es el caso del nuevo impuesto al carbono, el cual, quiere el Gobierno, lo asuma el pasajero teniendo la posibilidad que le dio la reforma tributaria de reglamentar que aquellas compañías que sean carbono neutro se sustraigan de este impuesto y de esta manera aliviar el precio final de los tiquetes”.
ATAC advierte, adicionalmente, sobre la pérdida de competitividad de Colombia como destino turístico y, teniendo en cuenta que el combustible de aviación es aproximadamente el 30% de los costos de una aerolínea, la variación que éste sufre con el impuesto al carbono incrementaría la brecha ya existente frente a otros destinos que compiten por el tráfico de turistas en la Región en un 17%.
Adicionalmente, según la Asociación Internacional del Transporte Aéreo (IATA por sus siglas en inglés) después de Venezuela, Colombia, en todo el Hemisferio, cuenta con la carga impositiva al tiquete más elevada, equivalente al 50% del valor de la tarifa promedio. Porcentaje que se agravaría por el nuevo impuesto al carbono y que afectaría el precio final del tiquete con el consecuente perjuicio al pasajero.
Salcedo aseguró que según un estudio elaborado por FEDESARROLLO en el año 2011 por cada peso que se invierte en transporte aéreo son aproximadamente $11.000 pesos los que se producen en la economía en los diferentes subsectores que hacen parte de la cadena del turismo como hoteles, agencias, restaurantes, entre otros. En este sentido, afirmó que mientras países como Austria o Costa Rica (ver anexo con los casos) han reducido los impuestos que el pasajero debe pagar por acceder al transporte aéreo- y así dinamizar el turismo – en Colombia además del impuesto al carbono y los 3 puntos adicionales del IVA, establecidos en la pasada reforma tributaria, se están creando otras cargas y tarifas como el haber duplicado el valor de la tarjeta de turismo en San Andrés Isla de $50.000 pesos (por pasajero) a $100.000 pesos o una tasa en Medellín para financiar, sin justificación alguna, obras viales ($5.000 pesos por pasajero nacional y $1,5 dólares por pasajero internacional). Tasa que en ocasiones puede equivaler al 10% de un tiquete en una ruta Medellín – Bogotá.
Hoy el Gobierno tiene en sus manos la posibilidad de expedir un reglamento que alivie la carga adicional que se impuso con el impuesto al carbono y con ello el precio de los tiquetes aéreos a los colombianos para dinamizar el turismo en el posconflicto, aseguró Salcedo.
ATAC señaló que si bien el turismo es hoy el segundo generador de divisas para el País, para lograr que este sector se consolide como el primer renglón en generación de ingresos, ayude a reducir el desempleo y se convierta en una alternativa productiva real para las zonas que hoy se benefician de la terminación del conflicto armado hay que hacer consistente estas buenas intenciones con un plan concreto que amplíe las posibilidades para los viajeros y les permita acceder al servicio de transporte aéreo de manera menos costosa y masiva. Para tal efecto, la Asociación anima al Gobierno Nacional a darle prioridad a la expedición del reglamento sobre carbono neutro y evitar dilaciones que afectan directamente el precio final de los tiquetes y con ello el bolsillo de todos los colombianos usuarios del servicio












