Cuando empezamos a crear un espacio para trabajar entre amigos, motivados por el reto de construir juntos un proyecto multidisciplinar, que invitara a otras personas a salir de sus casas, cambiar las tiendas de café por un espacio compartido, en el que crecer en comunidad se identificara como la motivación de nuestra generación. coworking
En esta construcción descubrimos, por allá en el 2016, el término coworking que empezaba a encajar perfectamente en lo que nosotros teníamos en mente para el futuro de nuestras vidas emprendedoras y laborales. Para ese entonces, en Medellín era muy nueva la palabra, aunque ya se conocían un par de espacios que la practicaban, sin embargo, el desconocimiento general de su nombre y sobre todo de su propuesta, era absoluto.
Dos años atrás, en el 2017, los espacios de coworking ofrecían básicamente un salón (casa, bodega, piso) abierto con servicios básicos de internet, workshops para aprender a crear marca y evitar la mortalidad en los nuevos negocios y claro está, café. Siempre café (¿conocen alguna oficina que no lo tenga?). Para ese entonces el público era emprendedores e independientes, también aquellos visitantes de la ciudad que llegaban de paso, por algunos días o incluso por meses, y listo.
Así empezamos a tejer un camino que se convertiría hoy en la revolución de las oficinas, de las dinámicas de las empresas, del trabajo en equipo, de retomar viejas prácticas como el trueque; de la revolución del trabajo feliz, de la percepción de la competencia, las fronteras y los mercados. Hacer del trabajo algo rico, es nuestro propósito en Circular Coworking Group.
¿Qué ha cambiado? Hoy hay más experiencias, el relacionamiento entre empresarios, la visión de la competencia, la reducción del espacio. El coworking hace relación a conectarse y estar abiertos, a compartir el conocimiento, a generar colaboraciones y buenas prácticas, a apostarle a lo local y descubrir que podemos confiar en nuestro talento.
“A través del coworking, hay más experiencias, relacionamiento entre empresarios, y visión de la competencia.”
El diseño de los espacios desde la arquitectura que propicien el encuentro, la colaboración en todos los niveles y sobre todo ese crecimiento en comunidad ha tomado cada vez más fuerza. Los puestos de trabajo y oficinas tienen la posibilidad de customizarse y ahora, nosotros les damos la oportunidad de transitar por la ciudad, ya que tenemos 4 sedes en Medellín conectadas entre sí, bajo el nombre de Circular Coworking Group. Así, nuestros Redondos1 pueden conectarse cada vez más rápido y fácil con otras marcas, empresas, culturas, idiomas, emprendedores, proyectos e ideas.
A aquellos que hacen parte de Circular, ya sea porque trabajan en nuestros espacios o porque trabajan colaborativamente con nosotros, nos gusta hacerles promoción de sus marcas, porque creemos en su talento. Divulgamos sus ideas, triunfos y nuevos lanzamientos porque cuando a ellos les va bien, se multiplica esa energía haciendo que a todos nos llegue el éxito. El espacio es solo una excusa para que podamos generar una forma de trabajar que la disfrutemos muchísimo.
Ahora grandes empresas y multinacionales se han sumado a esta tendencia en crecimiento, porque han entendido que es una buena oportunidad para generar vínculos duraderos con sus empleados, porque ayuda a mejorar la calidad de vida de estos y hasta el ambiente. Porque dan la posibilidad de ser productivos y también creativos, sin importar el área que desarrollen. Porque se pueden crear equipos remotos e iniciar en nuevos mercados y traspasar fronteras a través de conexiones sociales.
Para hablar un poquito de números, la revista Harvard Business hizo una investigación sobre los coworkings centrada en su lado social. Los resultados del estudio muestran que en un 82% permiten ampliar sus redes profesiones por el hecho de recurrir a otros habitantes del espacio. El 64% dijo que su red de coworking era una fuente importante de referencias laborales y comerciales. Para este 2019, la revista Dinero ha calculado que los coworkings en tan solo el primer trimestre, acapararon un 10% de la oferta total de las oficinas del país, teniendo un crecimiento del 2,8%.
Sabemos que aún hay mucho por educar sobre el coworking, pues algunos lo limitan a la disposición de sillas e internet. El potencial es altísimo y los estudios financieros lo demuestran.
“En un mundo lleno de cuadrados, ángulos, bloques, cuadras y esquinas. Se fueron juntando los de las ideas curvas. Aquellos con admiración profunda por círculos como el sol, la luna y el planeta tierra. Gente que dejó de basar su vida en objetos cuadrado como televisores, celulares, carros y casas, para salir a recorrer playas, montañas, desiertos, culturas, sonrisas y sueños circulares. No somos agitadores, amamos el respeto. No tenemos bandos, pero si tenemos causas. Somos este porcentaje existente en cada generación que le encanta hacer que las cosas pasen.” Esta es la filosofía que hemos adoptado en nuestro Coworking, que se dio como el resultado de la unión de dos marcas posicionadas: La Casa Redonda y Cbox, para seguir sumando beneficios a la ciudad. Permitiéndonos Circular por todos los sectores, creando nuestra propia versión de cómo es ser emprendedor disfrutando del camino de hacerlo compartido y rodeado de otros.
1. Así le llamamos a las personas de nuestra comunidad
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