La tecnología ERP ha evolucionado significativamente en las últimas décadas, con la llegada de la Pandemia, la explosión del trabajo remoto y el impulso de la inteligencia artificial, las empresas han tenido que evolucionar prácticamente a la fuerza, con la ventaja significativa de que hoy la oferta de soluciones también ha evolucionado.
Los ERP le han permitido a las empresas, independiente de su tamaño, optimizar sus procesos de negocio y mejorar su eficiencia operativa en un mundo que cambia rápidamente y en el que adaptarse es la única forma de sobrevivir.
En todas las industrias existen dolores en cuanto a la implementación de herramientas costo-eficientes que permitan la consolidación de los procesos de las distintas áreas. A esto debemos sumarle las particularidades de cada negocio y sus canales comerciales.
Al igual que los sistemas contables, los sistemas ERP también se centran en la automatización de tareas manuales, como el seguimiento de los libros contables y la conciliación bancaria. Sin embargo, los sistemas ERP van más allá de la gestión financiera para abarcar todos los aspectos de la empresa, incluyendo la gestión de la cadena de suministro, el control de inventario, la gestión de proyectos y el seguimiento de recursos humanos.
La evolución de los sistemas ERP se remonta al periodo militar de los años 50, pero, en el último tiempo, estos han crecido de forma acelerada. En la actualidad nos encontramos con una necesidad de integración con ecosistemas digitales y microservicios donde los ERP son la columna vertebral de la gestión de procesos.
Le puede interesar: La era Tecnológica y el Liderazgo Empresarial
El gran desafío al que nos enfrentamos en nuestros días es poder incorporar pocas plataformas que nos ayuden a solucionar la mayoría de nuestros procesos de negocios. Las opciones de softwares internacionales usualmente carecen del know-how local lo que conlleva grandes esfuerzos de implementación, dejando afuera una gran cantidad de procesos del alcance local.
Por otro lado, las soluciones más robustas suelen ser preferidas por las grandes corporaciones, pero poseen costos inabordables para empresas pequeñas o medianas. La respuesta a esta disyuntiva es encontrar soluciones que centralicen gran parte de los procesos, pero con el know-how y soporte local a fin de hacer más amigable su implementación y operación.
Esta problemática se puede resolver mediante la transformación de un ERP robusto como lo es I-net a un ecosistema cloud, con base en microservicios y 100% escalable. Dependiendo del alcance de cada negocio, estas plataformas se pueden integrar fácilmente a decenas de procesos y aplicativos. De esta manera se puede convertir en un integrador “as a service”, mucho más que un ERP; un integrador con cientos de servicios y módulos “as a service” que se usan de forma segura, en la nube y 100% escalable.
Como ven, la evolución de los ERP ha sido impresionante en las últimas décadas, y debemos estar preparados para las exigencias de hoy. Si queremos escalar, debemos apoyarnos en las mejores herramientas disponibles.
Lea también: Los grandes beneficios del uso de las Soluciones de Procesos de Negocios










