La tasa de intentos por fraude digital en Colombia disminuyó un 56.4% en el primer trimestre del 2022 , esto involucra al fraude con tarjetas bancarias físicas y digitales.
El contexto financiero del mundo cada vez es más dominado por la digitalización. En esta nueva realidad, nuestros hábitos se inclinan hacia la comodidad de las transacciones remotas. Esto ha impulsado muchísimo el auge del comercio electrónico; sin embargo, no se puede ocultar el aumento significativo en los intentos de fraudes en línea.
En el caso específico de Colombia, el crecimiento del comercio digital vino acompañado de varios desafíos para la prevención de fraude en tarjetas bancarias y digitales. De 2019 a 2021, los intentos por fraude en tarjetas físicas y digitales crecieron un 134% en Colombia, según el informe global sobre las tendencias de fraude digital realizado por TransUnion.
Aunque el panorama no era nada alentador, el primer trimestre del 2022 arrojó cifras positivas: la tasa de intentos por fraude online descendió en el país un 56.4% en comparación con el año anterior, de acuerdo con datos de la misma compañía. Una carrera que parece no tener fin, es por eso que las instituciones del ecosistema tienen que estar un paso adelante con los grandes beneficios que hoy ofrece la tecnología financiera.
Esto permite a los bancos y grandes comercios trabajar para avanzar al ritmo de las necesidades de un entorno cada vez más digital, protegiendo a sus clientes finales de
las estafas digitales tanto en el ecommerce como en los puntos de venta físicos en cualquier momento.
Aunado a lo anterior, la Asociación Bancaria y de Entidades Financieras sostiene que actualmente cuatro de cada 10 fraudes que son cometidos en el sector financiero colombiano ocurrieron mediante transacciones digitales.
Como podemos observar, se trata de una problemática global que confirma la importancia de que entidades financieras y bancos se apoyen en soluciones omnicanales que permitan detectar los posibles fraudes que se puedan derivar de las operaciones con tarjetas de crédito o débito.
Una vez considerado todo lo anterior, podemos concluir que la tecnología que mitiga los fraudes es un componente crítico que forma parte de la innovación del ecosistema financiero. Bancos y comercios estarán preparados para ofrecer una mayor tranquilidad a sus clientes finales a través de un respaldo para la realización de operaciones en tarjetas de crédito y débito en canales digitales o espacios de venta presentes.










