En el mundo aproximadamente el 15% de la población presenta algún tipo de discapacidad. En Colombia, según datos del DANE, esta población asciende alrededor de los 2.6 millones de habitantes, condición que genera modificación de la funcionalidad, independencia y calidad de vida de las personas, sus familias y por ende su optimo desarrollo a nivel social, esta situación es lo que actualmente ha motivado a promover estudios, investigaciones y abordajes en las diferentes condiciones de la salud mediante procesos de rehabilitación con herramientas conceptuales y tecnológicas que contribuyan al mejoramiento de dicho funcionamiento.
Identificar estas necesidades en la sociedad, hoy nos permite trabajar en el desarrollo de procesos de rehabilitación estructurados bajo un modelo de atención basado en la integralidad desde la interacción y desarrollo de procesos interdisciplinarios ejecutados por personal idóneo, preparado, pero además con un alto nivel de calidad humana. Dentro de este proceso, el apoyo de la robótica y la alta tecnología como herramienta para medir resultados y cuantificarlos desde potenciales de objetividad, nos permiten exigirle a los pacientes logros alcanzables que van cambiando según los avances, realizar las repeticiones en el número y con la calidad que necesita el cerebro para recuperarse y crear escenarios cercanos a la realidad para el cumplimiento de sus metas en el menor tiempo posible independiente de la edad o de la cronología de la lesión.
La tecnología validada con el respaldo de la medicina basada en la evidencia, hoy nos permite brindarle al usuario nuevas oportunidades de participación, potencialización de sus capacidades humanas y mayor adaptación a las demandas del entorno, dignificando al ser humano independiente de sus deficiencias, limitaciones o restricciones. Cabe resaltar que la humanización de este proceso nos permite transformar el concepto de discapacidad, generando conciencia de la responsabilidad de la familia y la sociedad para generar igualdad de oportunidades, equidad, desarrollo personal e integralidad del ser humano orientado a una vida digna desde la inclusión.
De allí, la importancia de impactar en las necesidades de la población que presenta condiciones de salud diversas, realizando un análisis de la participación y su desempeño en sus diferentes roles, para generar un proceso que abarque componentes fundamentales de la calidad de vida desde una visión, individual e integral y fundamentado en el ser humano, como eje central de la sociedad.
En este punto, es importante mencionar que los costos derivados de una mala rehabilitación son demasiados altos, no solo en términos de comorbilidad y patologías derivadas, sino por las consecuencias inmediatas en el paciente de quedar supeditado a elementos de acompañamiento y sobrevivencia costosas. El costo a largo plazo de una buena rehabilitación es mucho menor, pues la persona pudo ser incluida en la comunidad permitiéndole ser independiente económicamente, conseguir un entorno familiar estable y una actividad social que le permite participar en sociedad. Es aquí donde se encuentra la mayor oportunidad en términos de Rehabilitación Integral con Alta Tecnología en Colombia.
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