Cada 100 pesos que recibe hoy un pensionado del sistema de ahorro individual, cerca de 70 provienen de rendimientos generados por su fondo, no de sus aportes. Esta cifra, además de ser reveladora, demuestra que el verdadero motor de una pensión no está solo en cuánto se cotiza, sino en cómo se invierte y en cuánto se ahorra de forma complementaria.
Colombia está a pocos días de vivir una transformación estructural en su sistema pensional que tiene grandes retos en términos de cobertura, sostenibilidad y equidad. Si no se declara inexequible la Ley, tema que tendrá que definir la Corte Constitucional, a partir del 1 de julio, entraría en vigencia la reforma pensional y con ella el nuevo modelo de pilares, en el que el ahorro individual como complemento de pensión para quienes ganen más de 2,3 salarios mínimos es la clave para garantizar un mejor retiro con bienestar, tranquilidad y autonomía.
En el sistema vigente bajo la Ley 100, la fórmula de pensión permite que las personas que se ganan más de un salario mínimo, dependiendo de su nivel de ingresos y semanas cotizadas, accedan a mesadas entre el 65% y el 80% en promedio de su salario, en parte gracias a los subsidios mal enfocados que entregaba el Estado. Con la implementación del nuevo modelo pensional, estos subsidios estarán focalizados a las personas que devenguen hasta 2,3 salarios mínimos mensuales. Este ajuste redistribuye el esfuerzo estatal hacia los segmentos de menores ingresos y plantea la necesidad de fortalecer su planificación financiera a través de mecanismos de ahorro complementario.
Los números hablan por sí solos. Según cifras de Asofondos, en el nuevo sistema pensional para que un joven que se gane 5 millones de pesos se pueda pensionar con el mismo valor de alguien que se pensionó en la ley 100, debe ahorrar cerca de un 6% adicional. A su vez, para quien se gane 15 millones de pesos, el ahorro adicional debe ser de alrededor de 15% más.
¿Cómo cerrar esta brecha? La respuesta es sencilla, con ahorro voluntario. En Protección hemos demostrado que es posible: si una persona de 25 años decide ahorrar el 10% de su salario mensual como complemento pensional, podría incrementar su mesada hasta en un 41%. Incluso si empieza a los 40 años, ese esfuerzo adicional puede traducirse en un aumento del 20% en su pensión.
Nuestra invitación es clara: el ahorro debe convertirse en una decisión consciente, no en un acto postergado. En Protección hemos creado herramientas como el Navegador Financiero, que le permite a cada colombiano identificar su brecha pensional, su perfil de riesgo y su ruta óptima para construir un futuro sólido. Además, soluciones como +Protección o planes en los cuales las empresas acompañen a sus empleados a ahorrar, han demostrado que cualquier persona, sin importar su ingreso u ocupación, puede iniciar un plan de ahorro eficaz.
En Protección creemos que el futuro no se improvisa, se construye. El nuevo sistema pensional es un avance en cobertura y equidad, pero también un llamado a la corresponsabilidad. Acompañamos a millones de colombianos en este camino, porque sabemos que un buen retiro no depende solo del sistema, sino de las decisiones que tomamos desde hoy.











