«Las empresas debemos generar instrumentos para desarrollar talento internamente y, por otro lado, los nuevos profesionales deben buscar herramientas para ganar experiencia fuera de una oferta laboral: emprendimientos Hackathones, desafíos en línea o proyectos voluntarios, pueden ser una excelente oportunidad.»
La repentina irrupción del Covid-19 en el mundo entero ha provocado una forzada aceleración de los procesos de transformación digital en miles de empresas que buscan – a través de la tecnología – poder seguir funcionando con el fin de sobrellevar la crisis. Esto ha conllevado a un aumento en la demanda por profesionales especialistas en Tecnologías de la Información (TI), para el 2025 se esperan 120 millones de puestos de trabajos adicionales en el área según Microsoft.
Sin embargo, la cantidad de profesionales capacitados en el área todavía está por debajo de lo que requiere la industria y las estrategias tradicionales de formación no se alinean con el acelerado crecimiento de la demanda. Se calcula un déficit de más de 1.250.000 profesionales TI para el 2025 según el BID, lo que está provocando un aumento de los costos de contratación de este tipo de profesionales, una competencia con talentos con mercados más fuertes como Estados Unidos y Europa, y genera una presión incertidumbre en las empresas de la región frente a proyectos de innovación y transformación digital.
Como cualquier problema de esta naturaleza, las causas son multifactoriales y así también serán las soluciones, pero podemos separar el tópico en los siguientes: Tiempo, Especialización y Experiencia.
Tiempo
Un grado universitario puede tardar más de 5 años en Latinoamérica, lo que ya está por sobre a la duración de otras partes del mundo que pueden ser 3 o 4 años. Sin embargo, estos tiempos parecen excesivos para las demandas de talento, especialmente en áreas tecnológicas. Hay un gran cambio de paradigma que se está dando, que es la necesidad de una formación continua, más que un título profesional para toda la vida. Esto se ha dado no solo por los rápidos avances tecnológicos que requieren nuevas especializaciones, sino también por la disponibilidad de nuevas ofertas formativas flexibles y adaptadas para las personas trabajadoras.
Este cambio de dinámica de estudio, ha impulsado formatos de aprendizaje intensivos denominados Bootcamp, que buscan en el mínimo tiempo posible (entre 4 a 12 meses), entregar las habilidades necesarias para encontrar un trabajo, para luego continuar el proceso de formación en un puesto de trabajo, con los beneficios económicos, de carrera profesional y educativos de aquello significa.
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Esta nueva lógica educativa, no solo ayuda a jóvenes en busca de una carrera profesional, sino que ha mostrado ser muy efectiva con transformaciones profesionales, es decir, personas que buscan un camino profesional a su formación previa, es por eso que la mayor parte de los estudiantes de los Bootcamp de Programación son personas de 24 a 35 años, que generalmente ya cuentan con una carrera universitaria, pero que buscan mejores oportunidades laborales en el mundo de la tecnología.
Especialización
Cuando hablamos de déficit TI, hablamos de una serie de perfiles cada día más diversos. Con el tiempo, nuevos roles van surgiendo y especialidades dentro de los mismos. Ese es uno de los grandes desafíos, incluso una de las razones que se comenta que nunca podremos vencer este déficit.
Procesos formativos ágiles y continuos son necesarios, lo que aprendimos hace 5 años probablemente hoy no sea tan relevante. Como sociedad, especialmente en los rubros tecnológicos, tendremos que acostumbrarnos a estar constantemente entrenándonos, es algo que deben entender tanto profesionales como empresas.
Las empresas deben ser parte fundamental del cambio de paradigma de la educación, entendiendo que aprovechar los talentos dentro de la organización, tiene muchos beneficios y que la inversión en talento permitirá un mejor desempeño en el futuro.
Experiencia
En conversaciones con cientos de reclutadores de profesionales TI hemos descubierto que dentro de las mayores necesidades de las industrias está la experiencia de los candidatos. Sin embargo, los profesionales buscando trabajo son personas sin experiencia o muy poca. Ante esto, las empresas debemos generar instrumentos para desarrollar talento internamente y, por otro lado, los nuevos profesionales deben buscar herramientas para ganar experiencia fuera de una oferta laboral: emprendimientos Hackathones, desafíos en línea o proyectos voluntarios, pueden ser una excelente oportunidad.
Sin Juniors no hay Senior, por lo que es labor de todos entregar las oportunidades y el espacio de desarrollo a los nuevos talentos. Ante esto, programas de incubación que simulan entornos laborales reales o acompañamiento a profesionales junior con mentores en los primeros meses de trabajos son algunas de las iniciativas que estamos impulsando para reducir el gap entre las necesidades de las empresas y los nuevos profesionales digitales.
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