La transformación digital del sistema financiero avanza con fuerza en Colombia; según cifras de la Superintendencia Financiera de Colombia, durante el segundo semestre de 2025 el 81,9% de las operaciones bancarias se realizaron a través de canales electrónicos. Sin embargo, los canales de internet y las oficinas físicas continúan movilizando los mayores volúmenes de dinero, lo que confirma que la seguridad presencial sigue siendo un pilar esencial en el sistema financiero.
Modernizar la seguridad física es una prioridad estratégica. Muchas entidades aún operan con sistemas cerrados y poco flexibles, que limitan la visibilidad y la capacidad de respuesta. En Genetec promovemos un modelo de seguridad unificada que conecta personas, procesos y tecnología para lograr operaciones más seguras y eficientes.
El desafío se intensifica con el crecimiento sostenido de la cibercriminalidad, según Asobancaria, el sistema financiero colombiano está enfrentando actualmente 94 ciberataques por segundo. Ante este panorama, es clave contar con una visión integral de seguridad, donde la convergencia entre la seguridad física y la cibernética se consolide como el eje central de la resiliencia operativa del sistema financiero.
Para avanzar hacia este modelo, se plantea la adopción de arquitecturas abiertas y sistemas flexibles, capaces de integrar nuevas tecnologías y escalar operaciones de manera eficiente. Asimismo, recomienda unificar y centralizar las operaciones de seguridad en una sola plataforma, fortaleciendo la visibilidad y la coordinación entre equipos, y reforzar la ciber resiliencia mediante políticas integrales de protección de datos y actualizaciones automatizadas.
La transformación digital del sistema financiero colombiano ha traído grandes beneficios en eficiencia y acceso, pero también nuevos desafíos en materia de seguridad. Hoy, más que nunca, es fundamental que las entidades integren sus estrategias físicas y digitales para proteger la confianza de los usuarios y la estabilidad del ecosistema financiero.
Surge la importancia de automatizar procesos y flujos de trabajo, lo que permite optimizar la gestión de incidentes y reducir los costos operativos. Además, señala el valor de aprovechar los datos generados por los sistemas de seguridad física para obtener inteligencia de negocio, identificar patrones de comportamiento y mejorar la experiencia del cliente, convirtiendo la información en una herramienta estratégica para la toma de decisiones.










