La nueva normalidad ha traído consigo innumerables cambios en el entorno, que han implicado un proceso ágil de adaptación por parte de todas las personas. La realidad nos ha llevado a ser más conscientes sobre cómo nos preparamos para enfrentar los imprevistos previstos, también sobre cómo gestionamos el futuro, y es allí donde prestaciones tan importantes como las cesantías cobran un rol de protagonismo.
Es necesario, primero, entender qué las cesantías son más que una prestación social a la que tienen derecho los trabajadores formales en Colombia y equivalen a un mes de salario por cada año trabajado o proporcional al tiempo laborado. Son ese recurso que les permite acercarse a grandes sueños personales y familiares como lo son la vivienda y la educación, además de representar un “salvavidas” con el que cuentan los trabajadores para afrontar períodos de desempleo, momentos de disminución de ingresos como los vividos en época de pandemia. Lo interesante de la difícil situación vivida en 2020 es que nos permitió resignificar la importancia de conservar ahorradas las cesantías para poder afrontar momentos de incertidumbre y, a su vez, nos impulsó en Protección a continuar apalancándonos en la tecnología y la red de aliados, para ofrecer servicios 100% digitales que faciliten acceder a ellas cuando las necesiten.
Entendemos que no basta con decir que las cesantías se deben usar para lo que son, debemos acompañar a las personas durante todo el proceso, ayudándoles a tomar decisiones acertadas que les permitan tener un mejor futuro, brindándoles una asesoría profesional y cercana, que facilite prevenir y manejar el sobreendeudamiento y estar cada vez más cerca de cumplir sus sueños, sin que sus finanzas se vean afectadas, a través de plataformas como Toma el Control, que permiten aprender a hacer del ahorro un hábito.
Se viene una temporada importante, que representa uno de los momentos de mayor ahorro para los trabajadores colombianos como es la consignación de sus cesantías y puede ser el momento para recoger todo lo aprendido en el 2020, para resignificar el valor de la planeación, anticipación y del ahorro, para hacer un uso consiente y programado de estos recursos en un momento en el que el desempleo aún supera el 14%. Esto permitirá que cada vez sea más fácil para los colombianos hacer realidad sus sueños desde hoy y apalancar la recuperación de todo un país.










