En el complejo panorama empresarial actual, las organizaciones, sus líderes y la sociedad en general coinciden en la importancia estratégica de la cultura organizacional en el éxito empresarial.
Sin embargo, existen matices de opinión con respecto a varios temas: debatimos si la cultura organizacional debe surgir de manera orgánica o ser diseñada intencionalmente; cuestionamos si son los líderes los que la crean o si emerge de todas las interacciones dentro de la organización. Por último, hay quienes creen que adaptar un modelo que funciona para una empresa podría funcionar en la propia, lo cual pocas veces es positivo.
La cultura es un tema difícil de definir con exactitud. Sin embargo, es evidente en cómo nos sentimos dentro de una organización: una buena cultura nos llena de orgullo y compromiso, mientras que una mala nos aleja de la misma.
Hay múltiples pretextos para postergar el trabajo en la cultura organizacional: el miedo a lo desconocido y al reto, el no querer perder el control, la preferencia por una cultura que nos resulta familiar aunque imperfecta, la incertidumbre sobre cómo alinear acciones con resultados y, por tanto, la duda sobre el retorno o valor que se puede generar, y el tiempo y enfoque que implica.
Le puede interesar: Cultura Organizacional: ¿Cumplir o Transformar?
Mi experiencia es que esta actitud de dejar pasar puede tener consecuencias importantes. Es imprescindible tomar la decisión de actuar. El trabajar en la cultura organizacional debe ser:
- Deliberado, con acciones concretas de inversión e involucramiento de sus líderes.
- Intencional, con el propósito consciente y claro de la organización. Un estudio de Glassdoor señala que las empresas con culturas fuertes superan en desempeño a sus competidores casi al doble. Estas organizaciones han comprendido que es el resultado de ser intencional.
- Colaborativo, ya que es la suma de la participación de líderes y colaboradores que co-crean la misma y las soluciones deben resonar con todos.
- Iterativo, la cual se lleva a cabo en el tiempo de manera progresiva, en constante evolución y mejora.
- Orgánico – mientras se va diseñando la cultura, se debe revisar que es lo que está funcionando correctamente, evaluar, y corregir.
- Realista y adaptable, alineada con las necesidades, aspiraciones, problemas y situaciones particulares de la organización.
- Alineado con los objetivos, para mejorar las experiencias de los colaboradores y los clientes.
Le puede interesar: Digitalizar el área de Gestión de Personas Más allá de necesidad es una ventaja competitiva
Pasos Clave Básicos para Cultivar una Cultura Organizacional
- Comprender la Cultura Actual: Descubrir y entender la cultura actual mapeando las creencias y prácticas en todos los niveles de la organización.
- Definir la Cultura Ideal: Determinar las brechas entre la cultura actual y la ideal para desarrollar una guía para el diseño. Este análisis deberá incluir aspectos en los que se desea actuar como mantener elementos positivos, o mejorarlos, eliminar los negativos y crear nuevos elementos que garanticen el éxito.
- Diseño Colaborativo: Trabajar conjuntamente en las mejores o en la creación de los factores identificados.
¿Qué aspectos considerar?
De acuerdo con el «Culture Design Canvas» de Fearless Culture, una herramienta útil para ayudar a equipos y organizaciones a enfocarse intencionalmente en su cultura se debe tener en cuenta los siguientes aspectos clave:
- Corazón de la Cultura: Incluye elementos como Valores, Propósito, Comportamientos que se premian o castigan.
- Cultura Emocional: Comprende elementos como rituales y seguridad psicológica.
- Cultura Funcional: Se enfoca en cómo las personas trabajan juntas, cómo toman decisiones o realizan reuniones efectivas.
Conclusión
Hablar de mejorar la cultura es fácil, pero implementarlo es desafiante. La inacción es riesgosa y costosa. Un diseño intencional, flexible y adaptable es clave para desarrollar una cultura innovadora y efectiva, incorporando diversas perspectivas. Este proceso iterativo necesita el compromiso de todos, especialmente de los líderes, siendo vital en la estrategia empresarial.
Lea también: Cómo las Personas Impulsan a las Empresas: El Poder del Compromiso y la Innovación










