En el sector empresarial existe inquietud con respecto a la forma en la que los egresados de las Instituciones de Educación Superior, bien sea de pregrado o de postgrado, puedan satisfacer sus necesidades de conocimiento.
En relación con los postgrados, la situación es más particular porque tienden a ser muy especializados y desbordan los requerimientos de las empresas, o demasiado teóricos que no les representan mayor interés.
Bajo esta mirada, se puede pensar que las instituciones deben estar supeditadas a lo que requieren las empresas descuidando aspectos que se alinean con la investigación teórica que, en muchos casos, no es de aplicación inmediata.
Si se aborda el tema desde otra óptica, y acorde con los modelos de países desarrollados, se puede plantear que las empresas de acuerdo a sus necesidades, formen a sus profesionales en áreas de su interés a través de becas o convenios con las universidades para realizar estudios de especialización, maestría o doctorado. En otras palabras, que las empresas se articulen con las universidades en planteamientos académicos, proponiendo programas que les permitan crear, innovar y lograr un personal mejor calificado y experto.
De esta manera, considero que ganan las instituciones educativas y las empresas de tal forma que se puede hablar de investigación conjunta Universidad-Empresa que aproveche, la capacidad de la academia y redunde en beneficios para la sociedad.
Esta estructura se puede estar presentando ya en algunos entornos puntualmente, pero es necesario que suceda una propuesta en el ámbito nacional donde las empresas realicen estudios en asocio con las universidades, donde además de hacer investigación aplicada, se permita el avance de la ciencia en campos que posteriormente sean susceptibles de aplicación.
Por otra parte, las empresas tendrían la oportunidad de resolver muchas de sus dificultades, avanzar en la innovación y posicionarse en el ámbito nacional e internacional en las áreas de su experticia. Se trata entonces que la empresa invierta en la formación de personal especializado con postgrados de especialización, maestría o doctorado propuestos por ella misma y no se limite a presentar sus necesidades. Así se tendrían postgrados con una visión de aplicación acorde con las necesidades de las empresas.
Es tan importante la unión Universidad-Empresa que en proyectos de las Instituciones de Educación Superior se han resuelto problemas de empresas desarrollando procesos orientados a obtener patentes que podrían haberse comercializado; sin embargo, ello no se da por no existir la visión empresarial, por no tener grupos de investigación acreditados o por no haber surgido en el seno de las empresas.
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