El 29 de marzo, se adelantó la Asamblea General de la Asociación de la Industria de la Comunicación Gráfica, Andigraf. Allí se realizó la elección del Consejo Directivo Nacional para el periodo 2017, en cuya votación, quedaron elegidos Álvaro Quijano, Claudia Valencia, Álvaro Salazar, José Rodolfo Largo, Luis Andrés Arcila, Uriel Saénz, Edgar Guevara, Ricardo Moreno, Omar Ortega, Patricia Ojeda y Jorge Sánchez.
María Alexandra Grueso Presidente Ejecutiva de Andigraf, habló de la gestión realizada en 2016 en los cuatro ejes estratégicos. En el primer eje, denominado, fortalecer a los empresarios para competir, resaltó las acciones de Andigraf en las mesas sectoriales, es decir reuniones bimensuales con los empresarios de la industria gráfica. Estas mesas son, la Mesa de Empaques, la Mesa sectorial de Gran Formato Digital; la Mesa de Libros, Publicaciones Periódicas y Publicomerciales y la Mesa de Visibilidad.
Gruesso, también llamó a la atención acerca de la igualdad en las exigencias que realiza el gobierno para las importaciones de productos gráficos, pues asegura «Nos preocupa que a las empresas extranjeras no se les exija, como si ocurre con las colombianas». Resaltó que los principales productos importados en 2016 fueron los empaques de plásticos y sus sustratos con un 64,9%, seguido de los libros con un 56,7% y de material publicitario y comercial con un 36,9%.
Para Colombia, por su parte los principales destinos de exportación en 2016, fueron Estados Unidos, Perú, Ecuador y Venezuela, Panamá y México.
En la Asamblea, se mencionó también del crecimiento en 13,7% de la Feria Andigráfica que se realizará en Corferias del 6 al 9 de junio, y que espera la visita de aproximadamente 12.000 visitantes. También se trataron asuntos como la reducción presupuestal en la nación para la dotación de libros, en sus diferentes categorías, la transparencia en las adjudicaciones de compras públicas a través del portal Colombia Compra Eficiente, las políticas de pago de los grandes clientes de la industria que afectan principalmente a las PYMES, las importaciones del producto terminado impreso y la informalidad.
Las cifras de cierre del año 2016 reportadas por el DANE indican que la industria de impresión marcó un crecimiento de 5.3% en sus ventas y un decrecimiento de -0.1% en su producción. A enero del 2017, el sector reportó un crecimiento del 2.8% en las ventas y mantiene una contracción de 0.1%.
Las cifras de comercio exterior para la industria en el 2016 revelan un decrecimiento en las exportaciones del 18.1% y en enero de 2017 un repunte positivo de 12.6%. Estas últimas indican que para el primer mes del año las ventas internacionales de libros se incrementaron en 27.8% facturando 2.7 millones de dólares. De igual forma los cálculos realizados por el gremio indican que las exportaciones de impresos escolares aumentaron un 78%.
Respecto a las importaciones, las cifras de la DIAN a cierre de 2016 indican, que las compras de productos impresos en el extranjero disminuyeron el 16,1%. Por ejemplo en el segmento de cajas plegadizas las importaciones ascendieron en el 2016 a 10,7 millones de dólares, siendo procedentes de México con un 20%, de Chile con un 19.5% y de China con el 17,8%. Se resalta la contracción en un 48% en la compra de libros provenientes de China.
En la Asamblea anual los empresarios aprovecharán, para debatir entre otros temas, la reducción del presupuesto general de la nación en el 2017, que afectó entre otros, la posibilidad de mantener la dotación de libros impresos en sus diferentes categorías por parte del Ministerio de Educación Nacional y el Ministerio de Cultura, como se venía haciendo en los años anteriores. Situación que va en contradicción con la intención del gobierno de hacer de Colombia el país más educado. María Alexandra Gruesso, Presidente Ejecutiva de Andigraf afirma: «Si bien reconocemos la labor que el gobierno realizó en los años anteriores en dotación de libros, hacemos un llamado de atención, acerca de los ejercicios de países vecinos como Perú y Ecuador que de manera sostenida han mantenido la inversión de dotación de material impreso para el sector de la educación y la cultura».
Así mismo Andigraf invita a las instituciones del gobierno para utilizar debidamente el Acuerdo Marco de servicios de impresión, firmado a finales del año 2016 y que fue promovido por la agencia de Colombia Compra Eficiente. En este aspecto la preocupación más importante se centra en la concentración de adjudicaciones a un solo oferente, como es el caso de la Imprenta Nacional que entre el 27 de diciembre de 2016 y marzo de 2017, ha sido la única entidad que ha recibido órdenes de compra en el rubro de impresión por parte del Ministerio de Educación, por un valor 25.912 millones de pesos. El Gremio cuestiona la capacidad instalada que tiene la Imprenta Nacional para ejecutar este volumen de pedidos, entendiendo que finalmente termina contratando con el sector privado más de la mitad de lo ofertado y peor aun considerando que la capacidad instalada con que cuenta el sector privado de la industria de impresión, se encuentra en un nivel de utilización del 53%, lo que demuestra la importancia de evaluar el rol y la permanencia de la Imprenta Nacional como competidor del sector privado.
Adicionalmente, cálculos de Andigraf indican que hace dos décadas, la cartera de clientes rotaba en promedio cada 82 días, actualmente este indicador se sitúa en 95 días. Este cambio es preocupante, pues de igual manera que en otras actividades económicas la industria está principalmente compuesta por PYMES. No obstante si observamos el indicador de cartera de clientes en las grandes empresas de la industria, éste se elevó de 88 a 109 días y para las medianas empresas pasó de 72 a 91 días.
La gravedad de esta situación radica en la forma como los grandes clientes de la industria, pertenecientes a varios sectores, han modificado sus políticas de pago ampliando los plazos y en algunos casos imponiendo prácticas que fomentan el uso del factoring como alternativa de apalancamiento para sus proveedores, sacrificando en éstos parte de su margen. Entendiendo que el 97% de las empresas del Sector son PYMES, la Asociación alerta sobre los impactos que ésta generando este tipo de prácticas sobre la economía colombiana, por cuanto reduce en los PYMES su capital de trabajo, dilata la decisión en proyectos de inversión tecnológica y genera un efecto dominó a lo largo de la cadena productiva, impactando a su vez la capacidad adquisitiva y la competitividad de la misma industria y por ende la economía colombiana, entendiendo que ésta situación no es solo exclusiva de éste sector y que por tal motivo ameritaría una revisión del tema por parte del Ministerio de Comercio, Industria y Turismo para evaluar mecanismos de protección a las pequeñas y medianas empresas.
Respecto a la informalidad, Andigraf manifiesta su inconformidad por la falta de voluntad política en las diferentes regiones para combatir con fuerza las prácticas inherentes a éste flagelo que cada vez más afecta el mercado legal de la industria, deteriorando los precios del mercado y el margen de las empresas. Entre las prácticas a combatir se resaltan la no vinculación de la seguridad social de los trabajadores, la no facturación de los servicios prestados y la ausencia de prácticas ambientales acordes a los marcos normativos del sector.










