La capacidad de ahorro es fundamental para la salud económica. Asegurar ingresos futuros mediante un esfuerzo presente demuestra inteligencia financiera y fomenta una cultura de previsión. Las empresas pueden jugar un rol clave y contribuir a que sus colaboradores ahorren y, además, generar beneficios tributarios importantes en el pago del impuesto de renta, tanto de los empleados como de las compañías.
Protección, a través de su producto: Planes Institucionales, permite a las empresas aportar capital a sus empleados, mientras recibe beneficios tributarios. ¿Cómo operan? La empresa entrega recursos para sus empleados: ahorro para vivienda, educación, retención de talento, bonificaciones, rentas temporales y especialmente para cierre de brechas pensionales. Cabe recordar que, al momento del retiro, el ingreso por la pensión disminuye. En esta tarea, los empleadores ayudan a cerrar esta brecha patrocinando ahorros para sus empleados. Es sencillo: la empresa realiza aportes periódicos a favor del trabajador, estos se acumulan hasta el momento de la pensión o retiro laboral, y en ese momento podrá recibir su pago.
Los Planes Institucionales se han convertido en la opción más usada en Colombia para retener talento, especialmente en industrias con escasez de profesionales como lo es el de la tecnología. Definen beneficios extralegales basados en utilidades o logros estratégicos, condicionados a la permanencia del empleado, entregando los recursos al final del período establecido.
También incentivan la cultura del ahorro entre los colaboradores, porque se diseñan mecanismos de aportes conjuntos en los que la empresa pone dinero en función de lo que el empleado es capaz de ahorrar.
Por otro lado, las compañías acceden a una deducción especial en el impuesto de renta por los aportes a empleados, con un tope de $178.847.000 por trabajador para 2024, convirtiendo estos aportes en gastos deducibles.
Los planes
Protección es líder del mercado colombiano en el diseño de Planes Institucionales atados a los objetivos estratégicos de gestión humana. Cuenta con 4 líneas: incentivo por desempeños grupales, ahorro contributivo, complemento pensional y renta temporal.
El incentivo por desempeño grupal busca alinear los retos de las compañías en largo plazo con el rendimiento de las personas, ayudando a retener talento. El ahorro contributivo fomenta una relación de corresponsabilidad entre la empresa y el empleado en el ahorro para fines específicos. El complemento pensional, es clave para ayudar a resolver la brecha pensional; y las rentas temporales apoyan en procesos de ajuste empresarial y planes de retiro.
Finalmente, los recursos recaudados son administrados con los criterios de Protección, experta en inversiones. Esto permite definir la manera de invertir esos recursos según las indicaciones que da la propia empresa al patrimonio autónomo y con base en el perfil de riesgo de cada persona.
Incentivar este ahorro ofrece ventajas adicionales, como una mejor planificación del impuesto de renta gracias a los beneficios tributarios. Para empleados, estos incentivos son preferibles a las primas extralegales, que aumentan la retención mensual o la base gravable anual, resultando en mayores pagos de impuestos. Esto es fundamental para ingresos altos, ya que permite planificar y postergar el impacto tributario. Los Planes Institucionales se tratan, sin lugar a duda, de una opción en la que “todos ganan”.










