La Inteligencia Artificial tiene el potencial para hacer del mundo un lugar mejor si se usa con responsabilidad y bajo estándares éticos que analicen y castiguen las malas prácticas. Por esta razón, es esencial impulsar en los líderes de negocios , la educación sobre IA.
En cuanto a los riesgos que podría representar el mal uso de la IA, existen las fake news, la desinformación, el desempleo, el impacto ambiental, la privacidad y los fraudes, entre otras. En el corto plazo existen peligros. Muchas cosas podrían salir mal, pero si nos enfocamos en hacer esto bien, con ayuda de la IA tendremos una gran oportunidad para crear un mejor futuro para todos. Al fin y al cabo, los modelos de lenguaje actuales, a pesar de ser complejos, no son verdaderamente inteligentes.
Es importante considerar a la ética como factor clave en Inteligencia Artificial a partir de una estructura sólida. Hay que poner atención a lo que está sucediendo en las compañías de tecnología, cómo están operando y aplicando la ética, cómo es que llevan la teoría al campo práctico y qué resultados están obteniendo. Sin embargo, cuando hablamos de ética en IA no solo deben involucrarse las empresas, lo deben hacer en igual medida los gobiernos de cada país.
La necesidad de que las organizaciones empiecen a pensar en la incorporación del uso ético de la tecnología para aprovechar el impacto de los avances en IA en la productividad de las organizaciones. Las compañías que cuenten con esta figura, aunada a una fuerte apuesta por la ciberseguridad, serán las que tomen verdadera ventaja competitiva de la transformación digital.
Los modelos de lenguaje “no son tan inteligentes”
Los modelos de lenguaje son complejos, simulan la inteligencia humana y con ayuda de internet reúnen información y datos estadísticos para intentar responder de forma rápida a solicitudes. Cuando las personas hacen preguntas, estos modelos pueden responder con base en toda la data que tienen, sin embargo, no racionalizan, no tienen un cerebro como nosotros los humanos. Dichos modelos de lenguaje parecen inteligentes y de alguna manera lo son al arrojar resultados más rápidos que los humanos; pueden saber más de lo que un humano podría, pero la realidad es que no están entendiendo nada de lo que hacen.
Para ser sincero no temo a la IA, temo a las personas que usan o quieren usarla para malos propósitos. Por eso, hoy más que nunca, debemos ser más severos al momento de castigar las malas prácticas. Asimismo, es necesario generar fuentes confiables de información para que las personas, empresas y gobiernos consulten temas sobre ética para una mejor toma de decisiones.
5 pasos para ser una compañía de IA éticamente responsable
- Compromiso. Los directivos deben comprometerse e involucrarse con la ética en IA, desde managers hasta CEOs, todos los que tengan un rol de liderazgo.
- Diagnóstico. Analizar dónde se encuentra ahora la empresa y, preguntarse si existe realmente la cultura ética en la compañía.
- Estrategia y plan de acción. Descubrir hacia dónde quiere ser dirigida la empresa al implementar una cultura ética en IA.
- Talento / habilidades. Contar con un responsable del uso ético de la tecnología y contar con planes de upskilling y reskilling de aplicación ética de la IA. La ética debe estar integrada en las prácticas organizacionales para que se utilice con regularidad y coherencia.
- Medición y mejora continua. Establecer métricas claras y objetivas para evaluar el impacto ético de la IA en la empresa y en la sociedad en general. Utilizar estos datos para identificar áreas de mejora y ajustar continuamente las prácticas y políticas relacionadas con la ética en IA










