Tanto la ciberseguridad como la Inteligencia Artificial están estrechamente relacionadas en la era tecnológica actual, la ciberseguridad con su aporte para establecer controles en los procesos de automatización de la Inteligencia Artificial y esta última contribuyendo a optimizar las capacidades de la ciberseguridad para los procesos de detección, contención y erradicación de las amenazas cibernéticas, las cuales con el transcurrir de los años se vuelven más sofisticadas, sigilosas y diseñadas para causar mayores daños a la información digital de las personas y las empresas.
En los últimos veinte años, la codependencia de ambos términos ha multiplicado los esfuerzos para el aprovechamiento bidireccional de las bondades que cada uno ofrece, en el caso de la ciberseguridad han ido quedando relegados los métodos y herramientas tecnológicas tradicionales que se usaban para gestionar las contramedidas de protección de la información digital donde se establecían variables estáticas que sólo contaban con funcionalidades limitadas dependiendo de una configuración inicial, trascendiendo a nuevos mecanismos donde se incorporan plataformas con capacidades de aprendizaje automatizado para detectar comportamientos anómalos, tomar acciones de contención que prevengan la evolución de un ataque cibernético y erradicar elementos que amenacen la seguridad de los datos o la estabilidad de un entorno tecnológico. Analizar los comportamientos de las amenazas y determinar los vectores de ciberataques se han convertido en desafíos para las organizaciones que buscan con urgencia poder responder eficazmente ante incidentes cibernéticos y reaccionar en reducidos periodos de tiempo para evitar mayor impacto en sus operaciones, lo cual hace que la IA simplifique y optimice las acciones de mitigación y se convierta en un aliado primordial para el logro de estos propósitos.
Algunos ejemplos que se encuentran en torno a las ventajas que la IA ofrece a la ciberseguridad son el uso que las herramientas antimalware hacen de procesos automatizados para actualizar de manera constante sus bases de firmas para robustecer sus capacidades de detección, las herramientas de seguridad perimetral que cuentan con funcionalidades automatizadas para detectar tráfico anómalo y tomar acciones de bloqueo ante eventos sospechosos de forma proactiva sin que un humano las realice, los atributos de las herramientas SIEM (Security Information and Event Management) que permiten correlacionar logs de diversos sistemas de información usando analítica interna de datos para detectar eventos de seguridad y generar alertas que prevengan ante posibles incidentes cibernéticos o la automatización de herramientas de seguridad para detectar y alertar ataques de día cero que en muchas ocasiones resulta complejo reaccionar a tiempo puesto que este tipo de ataque es explotable sin que el proveedor del software lo haya identificado o generado alguna acción correctiva lo que traduce que su probabilidad de explotación sea casi inminente.
La IA ofrece beneficios para gestionar éticamente la ciberseguridad, pero también puede ser usada con fines malintencionados de causar daños a infraestructuras tecnológicas mediante el uso de métodos sofisticados de vulneración de sistemas con capacidades de obtener mayores probabilidades de éxito y generar alto grado de impacto. Según el informe de la revista Forbes Colombia en su edición del 24 de agosto de 2023 “El peligro con las amenazas a la inteligencia artificial es que los ciberdelincuentes encuentren maneras de manipular los sistemas de decisión automatizada” lo cual conlleva a tomar precauciones cuando se trata de IA aplicada a dispositivos que hacen parte de la cotidianidad de las personas que al ser comprometidos puedan generar riesgos para la integridad física y la vida humana.
Al referirse de los beneficios que la ciberseguridad le aporta a la IA, es notoria la amplia gama de situaciones donde la IA podría tener embebida la ciberseguridad, mayormente la automatización es un concepto orientado a facilitar las tareas de los seres humanos y con ello reducir sus tiempos de ejecución, eficiencia en la productividad y reducción de costos, pero lograr estos beneficios conlleva a tener que incluir determinados volúmenes de datos para que los algoritmos, patrones o variables puedan calcular y ejecutar las acciones que se esperan resolver mediante la IA. El ser humano por lo general prefiere obtener beneficios tangibles que conlleven a la realización de los propósitos de su vida diaria pero omite que esos beneficios pueden estar acompañados de riesgos que con el uso de la IA se requiere involucrar volúmenes de información representados en datos personales, de la rutina diaria, de salud, financieros, entre otros y es allí donde la ciberseguridad cobra importancia en la manera como debe apalancar los procesos de automatización donde se apliquen conceptos de ciberriesgos para proteger la privacidad de los datos, la construcción de un marco ético para el tratamiento de la información y la integridad digital de las personas.
Será una constante que la IA y la ciberseguridad evolucionarán a gran escala y el impacto en el diario vivir de las personas se verá reflejado conforme la tecnología siga apalancando los procesos empresariales, las necesidades de interconexión entre los seres humanos y la optimización de tareas en diversos ámbitos, sin embargo, las acciones humanas seguirán siendo necesarias para definir si el uso de estos dos conceptos serán usados con finalidades de beneficio o perjuicio a los intereses de las personas, las empresas o los gobiernos.
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Esto demuestra que la IA toma cada día más relevancia en en la seguridad, en los dispositivos personales y en iot, no podemos dejar pasar por alto estos temas sino que tenemos que estar apoyando y aprendiendo de la IA para fortalecer la seguridad en los diferentes ámbitos.
Este tipo desarrollo tecnológico y avance en la postura de seguridad han permitido que la IA fortalezca los entornos digitales y sociales, haciendo posible automatizar tareas que buscan robustecer los sistemas y reducir riesgos, tiempo y gastos.
Realmente una publicación muy interesante y que aporta gran conocimiento a las personas que queremos aprender y aplicar la IA en el día día.
Es interesante ver como la evolución de la IA puede ser usada para la detección de las amenazas cibernéticas que ponen en riesgo información tan sensible como la que tienen las empresas, en especial, las relacionadas con los datos personales.
Es deber de las empresas adoptar estos mecanismos de identificación y contención de riesgos considerando lo expuestos que estamos diariamiente al robo de la información, y como lo menciona el artículo, a formas cada vez mas novedosas y silenciosas de ataques cibernéticos.
Muy buena información