Casi todas las empresas saben que podrían vender más y ¿porque crees que no lo hacen? Creo más que nunca, que todo aquel que ocupa un cargo directivo de algún tipo, debe tener habilidades básicas de Coaching si quiere hacer realidad un entorno de trabajo más saludable para todos los implicados y con mejores beneficios.
En la gran mayoría de las empresas con las que interactuó, me canso de escuchar comentarios de empleados cansados de ser maltratados y no tenidos en cuenta, empresas que no cuidan de su gente, directivos sobrecargados, rotación constante de personal, entrenamientos pobres, departamentos de recursos humanos que solo manejan nómina y no tiene ni la más remota idea de cómo gestionar el talento, una cadena interminable de frustración generalizada.
Cuando tan solo bastaría parar un poquito, dar una mirada seria a la esencia del Coaching Ontológico (no al seudo coaching de moda, que no posee la profundidad transformadora de esta maravillosa disciplina) contratar un coach con horas de vuelo reales y cada una de estas reiterativas y desgastantes situaciones se irían resolviendo. ¿Por qué? Simplemente porque el coaching hizo emerger en las organizaciones el carácter de lo humano y no solo de la producción, abrió las ventanas para oxigenar los procesos donde todos participan y aportan, donde el “jefe” es un facilitador y un igual (aunque posea más conocimientos y experiencia), donde nos podemos equivocar sin temor al castigo, pero sí haciéndonos responsables del aprendizaje.
Las solas palabras, sobre lo que se debe o no se debe hacer, jamás nos llevarán al próximo nivel, procesos serios de coaching sí. Todos tenemos gente, personas a nuestro cargo y necesitamos mejorar especialmente en nuestro desempeño humano, si trabajo en el ser sin lugar a duda tendré un mejor hacer.
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Se dice que el gran fracaso de la educación tradicional es que separó y aisló lo emocional y lo espiritual de la lógica, y la lógica sola no nos alcanza para asumir los retos de hoy y los que se vienen. La administración lo hace bien, el liderazgo sabe cuándo hacerlo, de qué sirve tener las sillas bien organizadas en la cubierta del Titanic.
El liderazgo creativo tiene más componentes intuitivos y emocionales que técnicos, pero si no se desarrollan terminamos siendo uno más del montón. La inteligencia artificial me puede ayudar en muchísimas cosas, pero también volver más boba y temerosa a mi gente. ¿Me explico? Hay que tener sabiduría para encontrar el balance. Casi todas las empresas saben que podrían vender más y ¿porque no lo hacen? Sienten, perciben que tienen el potencial, pero no lo están desarrollando de la forma adecuada, quieren números grandes con inversiones pequeñas. (cuando hablo de inversión, no solo hablo de dinero) Te pregunto: ¿Como directivo, como líder, como emprendedor, te seguís instruyendo diariamente, seguís estudiando y agregando valor a tu gente? O ¿vivís apagando incendios? Es de vital importancia parar, mirar y escuchar.
¿Sabes qué piensa tu gente, tus clientes, tus proveedores, la comunidad? En coaching decimos que tenemos que ser maestros de la observación. Diciembre es un mes excepcional y aunque está lleno de ajetreo, también es una oportunidad única para pensar en que puedo, me debo y quiero convertir para llevar a mi empresa, proyectos y vida personal al próximo nivel. Un gran 2024 para todos.
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