Sin duda, vivimos un momento clave en el ecosistema empresarial con respecto a la transformación digital. Derivado de la pandemia, el emprendimiento en México adquirió un nuevo rostro, que conlleva nuevas formas de aprovechar las plataformas, en una creciente economía cada vez más digitalizada que también se traduce en desafíos y oportunidades para impulsar una adopción estratégica de software.
Y es que de acuerdo con el estudio “Emprendedores y empresas post pandemia: alcances y retos del nuevo rostro de la economía mexicana”, las Micro, Pequeñas y Medianas Empresas (MiPyMEs) del país que surgieron durante la emergencia sanitaria, o después de ella, lideran una renovación en la que integran la tecnología como algo habitual y necesario para casi todos sus procesos de operación, con una forma distinta de dirigirse o administrarse.
Un reflejo de esto es que, siguiendo con los resultados del reporte, 62% de las MiPyMEs tienen, por lo menos, un proceso de su operación digitalizado, sobre todo en áreas críticas como la administración, la facturación, la contabilidad e inventarios. Esto es clave si observamos que antes de la pandemia la mala administración era precisamente el principal motivo de fracaso de las MiPyMEs del país, de acuerdo con la Radiografía del Emprendimiento en México 2021.
Así, los nuevos emprendedores millennials y centennials encuentran en la tecnología y las plataformas beneficios como el optimizar el tiempo y los recursos, un mejor rendimiento, mayor control del negocio y aumento de la productividad, ésta última hasta en un 37%. Esto, por supuesto, representa una gran oportunidad para un sector joven que poco a poco cimenta su papel como motor económico.
Le puede interesar: ¡En los datos está el Oro y en el Software de Selección, la gran mina!
Sobre todo si tomamos en cuenta que estas MiPyMEs enfrentan problemas o complicaciones al implementar la digitalización en sus negocios. En orden de preponderancia, estos son el aprender su uso, tiempo de adaptación, adaptación de los colaboradores, falta de compatibilidad con diferentes dispositivos, falta de asistencia técnica, así como posibles altos costos de instalación y/o actualizaciones.
Por otro lado, llama la atención cómo, en concreto, las MiPyMEs emergentes tienen muy presente la contabilidad y el cumplimiento fiscal como parte de una adecuada administración de sus recursos y operación, donde la figura del contador se mantiene como una posición clave en el trabajo diario. Al respecto, el 72% de estos negocios tiene una contabilidad interna, mientras que 18% es externa.
Al mismo tiempo, y ante las nuevas disposiciones tributarias, las MiPyMEs muestran interés por tecnología —de fácil acceso y operación— que les permita generar sus propios CFDI´s, calcular sus deducibles y viáticos e incluso, llevar en regla el pago de su nómina y otras incidencias de su capital humano.
Como vemos, todo esto abre la posibilidad de que la implementación tecnológica se amplíe en el ecosistema a corto y mediano plazo, siempre y cuando exista una mayor difusión y capacitación de parte de consultores, firmas de tecnología, proveedores de software, medios y plataformas, para dar a conocer de mejor manera sus características, alcances, así como modelos para estas MiPyMEs.
En conclusión, las MiPyMEs emergentes están definiendo un viraje mucho más tecnológico en su administración y contabilidad, definiendo una tendencia que aún tiene mucho por revelar, pero donde las firmas tecnológicas deben estar a la altura, para brindarles las herramientas y el conocimiento que necesitan para trascender y aportar con mucha mayor fuerza a la actividad económica de México.
Lea también: STELA, la Herramienta para Pruebas de Software que Revolucionará el acceso a Inteligencia Artificial










