El acceso a capital es un tema de negocio que siempre esta en la mesa, sin importar el tamaño o antigüedad del mismo. Sin embargo, las necesidades de capital van cambiando a medida que un negocio va desarrollándose y, las alternativas disponibles para un negocio que esta recién empezando, son muy diferentes a las que tiene un negocio con varios años de operación.
En esta serie de 2 partes, vamos a discutir las distintas alternativas de financiamiento disponible. En la parte 1 iniciaremos por las alternativas de deuda disponible dependiendo de la madurez de un negocio.
Históricamente, las opciones de deuda más tradicionales (ej. bancos) han sido muy limitadas para negocios relativamente nuevos. Sin embargo, existen alternativas disponibles para estos negocios, si están dispuestos a considerar otros tipos de proveedores de crédito que tengan una mayor disposición de acompañarlos durante esa etapa.
En este sentido, entender en qué parte del ciclo de vida de un negocio se encuentra tu empresa, es de gran utilidad para determinar qué tipo de financiamiento se puede conseguir.
En general, todos los negocios siguen una progresión a lo largo del tiempo, normalmente dividida en 4 etapas:
- Puesta en marcha
- Crecimiento acelerado
- Madurez (y posible extensión del ciclo)
- Declive
La siguiente gráfica muestra cada una de estas etapas, reflejando la evolución de las ventas, riesgo de negocio y capacidad de endeudamiento a medida que va transcurriendo el tiempo.
En términos generales, a medida que un negocio va avanzando, comienza a generar mayor tracción en la venta de sus productos o servicios, y se posiciona como un jugador establecido en el mercado. Asimismo, el riesgo del negocio comienza a disminuir, y la capacidad de endeudamiento incrementa dado que la empresa tiene un flujo de dinero más estable para cumplir con estas obligaciones.
- Puesta en marcha:
Durante esta etapa, se empieza a validar la idea de negocio y gran parte del esfuerzo se dedica al mercadeo para dar a conocer el producto o servicio ofrecido.
Generalmente se debe realizar una inversión inicial relevante para cubrir los gastos de arranque, dado que las ventas aún son bajas y el negocio usualmente genera pérdidas.
En este momento el negocio representa un riesgo relevante por lo que es muy difícil que obtenga acceso a deuda. Normalmente el dueño realiza la inversión inicial con capital propio y, posiblemente, invita a amigos o familiares a participar en el negocio. En algunos casos, el dueño logra obtener un préstamo personal para iniciar el negocio, pero esto no es muy recomendable.
- Crecimiento acelerado:
A medida que los productos o servicios que ofrece una empresa demuestran que generan un valor a sus clientes, se comienza a experimentar un crecimiento importante en las ventas. Durante esta etapa, la compañía puede empezar a generar utilidades y flujo de caja positivo, pero el negocio aún requiere inversiones de capital importantes.
Empresas en esta etapa normalmente todavía son percibidas como riesgosas por los bancos y es posible que sea difícil obtener un crédito con ellos. Sin embargo, existen compañías que ofrecen créditos digitales (fintech) y otras entidades de financiamiento alternativo, que pueden estar dispuestas a apoyar el crecimiento de un negocio en esta etapa cuando alcanza a tener más de 1 año de operaciones.
- Madurez (y posible extensión del ciclo)
Durante esta etapa, las ventas siguen creciendo, pero a una velocidad mucho menor ya que el mercado comienza a saturarse. Es posible que los márgenes de utilidad se reduzcan debido una mayor competencia, pero la generación de caja es alta dado que la mayoría de la inversión de capital ya fue realizada.
En este momento, los negocios exitosos logran extender su vida invirtiendo en nuevas tecnologías y entrando a nuevos mercados. Esto les permite reposicionarse dentro de su industria y dinamizar su crecimiento.
Respecto a las opciones de deuda, las empresas maduras tienen un riesgo de negocio bajo, pueden mostrar una posición de mercado relevante y una capacidad de pago muy estable. Esto les permite tener acceso a crédito ofrecido por entidades bancarias tradicionales con condiciones muy atractivas. Las fintech y otras entidades de financiamiento alternativo pueden seguir siendo una opción interesante como complemento a los bancos, dada su velocidad de respuesta, nivel de servicio y disposición a apoyar a empresas.
- Declive:
En la ultima etapa del ciclo de vida de un negocio, las empresas que no invierten en innovación, no logran adaptarse a condiciones de negocio cambiantes y a un entorno más retador.
Estas empresas pierden su ventaja competitiva, comienzan a reducir sus ventas a un ritmo acelerado, generan pérdidas y eventualmente cierran.
Empresas que muestran una tendencia de ventas decrecientes pueden tener dificultades para obtener deuda si no logran mostrar un plan claro y creíble para darle la vuelta al negocio.
Todas las empresas requieren capital para fondear iniciativas de negocios y generar una mayor dinámica de crecimiento. Afortunadamente, hoy en día hay muchas alternativas de deuda disponibles para acompañarlas en estos objetivos; esto es particularmente cierto en el caso de empresas en etapa de crecimiento acelerado que están buscando posicionarse como un jugador relevante en su sector.










