El rubro de consultoría en talento está inundado de empresas y proyectos que trabajan en busca del desarrollo organizacional de sus clientes. Sin embargo, uno de los mayores mitos del rubro es que las mejoras logradas son poco palpables y, por ende, poco valoradas.
Existe todo un segmento de empresas que alguna vez ha tomado servicios de capacitación, asesoría o consultoría empresarial; que, por los resultados del servicio, ha formado cierto rumor y miedo a volverlos a tomar por la superficialidad de la mejora obtenida o por corta permanencia de la mejora en el tiempo.
Las empresas, a la hora de contratar los servicios en desarrollo organizacional, suelen unificar el trabajo de capacitación, asesoría y consultoría. Las empresas tomamos estos servicios porque vemos que existe un potencial crecimiento en nuestra organización y que por diversas causas puede terminar de potenciar, puede ser porque no le es suficiente la información clave que los directivos estamos brindando internamente, hay algún aspecto que no hemos podido desarrollar o necesitamos algún externo experto en la materia en específico que pueda brindar una mirada diferente a la forma como hacemos las cosas.
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¿Dónde se encuentra la raíz de este mito?
A la hora de contratar una capacitación externa, muchas empresas, en su mayoría medianas, asumen que los eventos de capacitación serán suficientes. La realidad es que la capacitación no es un hito aislado en el desarrollo organizacional, sino una dimensión que debe formar parte del sistema empresarial, interno, del día a día. El otro lado de la moneda de esta realidad demuestra que, las empresas consultoras necesitan clarificar los niveles de mejora a la hora de proponer sus propuestas, ya que existe una diferencia clara entre asesoría, capacitación y consultoría que se encuentra relacionada interdependientemente del objetivo esperado del servicio.
La capacitación es la promoción de cierto conocimiento o habilidad dentro de un segmento organizacional, la asesoría, por otro lado, es la guía personalizada en cierto aspecto técnico, estructural, personal o directivo. Por otro lado, la consultoría es el servicio de implementación de mejoras determinadas en cierto aspecto organizacional.
¿Cómo diferenciar cada una a la hora de querer mejorar mi organización?
Desde mi experiencia liderando servicios en desarrollo del talento humano en las empresas, puedo decir que la respuesta se encuentra en el nivel de profundidad y urgencia que necesitas de esa mejora. De hecho, nos llegan un sinnúmero de casos de organizaciones que requieren mejorar, en cierto aspecto humano, técnico o eficiente su modelo organizacional. Te lo gráfico a partir del siguiente cuadro:
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Urgente / Profundo |
Muy profundo |
Poco profundo |
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Muy urgente |
Consultoría |
Capacitación |
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Poco urgente |
Capacitación |
Asesoría |
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¿Qué tipo de mejora en talento crees que necesita tu organización actualmente?










