¿Qué son las soft skills?
Las soft skills son todas aquellas habilidades que nos permiten mejorar, en un primer lugar, nuestra relación con nosotros mismos, ayudando a conocernos, aceptarnos, entendernos; mientras que a la par, nos permite mejorar nuestra relación con nuestro entorno, aprendiendo a trabajar en equipo, a ejercer un liderazgo efectivo, a comunicar mejor nuestras ideas y más.
Es por lo anterior que actualmente las soft skills, o también conocidas como habilidades blandas o socioemocionales, son las más valoradas en el mercado laboral y las más necesarias para el éxito de todo emprendedor, más aún en los tiempos de constante transformación que estamos viviendo.
¿Cómo apalancarnos de nuestras soft skills para ser profesionales productivos?
La respuesta a esta pregunta es a través del upskilling y reskilling. Pero antes de explicarlos, es necesario alinear lo que conocemos por productividad.
Entendemos como productividad personal a esa capacidad de toda persona para alcanzar sus objetivos con eficiencia y eficacia en diferentes roles de su vida: laboral, financiero, espiritual, de salud, relacional y otras áreas que considere pertinente. Una persona productiva sabe diferenciar entre lo importante y urgente, lo que es prioridad y no, y de todo aquello que necesita para tomar el control de su agenda en su día a día. Es en este contexto que se presenta el upskilling y reskilling como dos términos que suman a todo sistema de productividad.
¿Upskilling y reskilling?
El upskilling se presenta como esa capacidad para llevar una habilidad a un nivel de competencia, es decir, un conocimiento básico a un nivel de especialidad. El upskilling le permite a toda persona ser experto en un determinado tema, lo que consecuentemente le permite alcanzar sus objetivos de manera más efectiva en ese rubro que domina y le apasiona, además de fortalecer su marca personal.
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Por otro lado, el reskilling se presenta como esa capacidad para adquirir nuevas habilidades de otras ramas que puedan tener un impacto hacia nuestra competencia principal. El reskilling nos permite ser polivalentes y poder entender diversos temas que no necesariamente son nuestra especialidad, pero que puede sumar hacia las metas personales o de equipo que tengamos.
La invitación está en que, como profesionales productivos, necesitamos tener una habilidad blanda y/o dura llevada a un nivel de especialidad a través del upskilling, y otra serie de habilidades blandas y/o duras en un nivel intermedio que nos sumen en nuestro crecimiento profesional a través del reskilling.
El poder de calendarizar
De nada sirve si conoces únicamente los beneficios de upskilling y reskilling. Lo ideal sería que en tu agenda semanal separes un espacio de mínimo 60 minutos para tu proceso de upskilling en la habilidad que deseas convertir en competencia, y otro espacio de 60 minutos para tu proceso de reskilling en adquirir habilidades que no tienes dominio a la fecha.
Mi caso personal
En mi caso personal en los últimos años me he dedicado a llevar al siguiente nivel mi competencia de desarrollo de profesionales y equipos productivos. Esto a través de una maestría, especializaciones y mentorías. En lo que respecta a mi reskilling, he venido aprendiendo sobre adaptabilidad, fotografía y marketing digital, tres habilidades que las tengo desarrollada en un nivel intermedio y me suman en mi día a día. Finalmente te invito a responder las siguientes preguntas:
- ¿Qué habilidad blanda y/o dura te gustaría ganar a través del reskilling?
- ¿Qué habilidad blanda y/o dura te gustaría volver a competir a través del upskilling?
- ¿En qué momento de tu semana lo harías?
Estoy seguro que dar respuestas a estas preguntas sumará a tu sistema de productividad.
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