El Covid19 se detectó por primera vez China, en diciembre de 2019. Hasta ese entonces no sabíamos lo que avecinaba. El 20 de marzo de 2020 fue decretada la cuarentena en Colombia, un hecho sin precedentes que cambiaría la historia de nuestro país y el mundo.
Como la mayoría de los colombianos, me aprovisione de alimento y me lo tome como unas vacaciones forzadas. Ese mismo día llame a mi hermano médico, buscando respuestas a mi incertidumbre y lo que me encontré fue menos esperanzador de lo que pensé. Su respuesta fue contundente: “prepárate porque esto le va a dar a todo mundo y el gobierno nos encerró para que no se colapsen lo hospitales, pero esto nos va a dar a todos, mínimo dura de 90 a 120 días.”
¿La empresa va a aguantar 120 días cerrada?
Ese día no concilie el sueño, me quede pensando mucho tiempo si la empresa podía pasar más de 2 meses sin recibir ingresos y recordé el momento en que fui a comprar un tapabocas a la farmacia, ese día no los pude comprar porque estaban agotados y no había esperanzas de conseguir uno pronto.
5 días antes de la cuarentena una persona preguntó por todos los rollos de tela quirúrgica que teníamos en bodega, en ese momento no se me pasaba por la mente que ese preciado material iba a ser fundamental para mi negocio.
La materialización de una idea
En mi afán por reinventarme, busqué máquinas para hacer tapabocas en China, pero lo que me encontré fue un costo muy elevado o empresas que no generaban la suficiente confianza para realizar el pedido.
Al día siguiente fui a una papelería a comprar cuchillas, pistos de silicona y materiales para hacer tapabocas a mano. Hicimos 80 tapabocas en un día, un panorama bastante oscuro para salvar una empresa con una trayectoria de 14 años.
Analice todo mi entorno y examine las falencias en la cadena de abastecimiento y encontré un nicho nuevo de mercado, pero no podía hacer lo mismo que todos estaba haciendo, debíamos ir más lejos y hacer una maquina desde cero.
La innovación continua es esencial en la reingeniería de ventas y productos, es por eso que al reinventarnos debemos hacer lo que otros no están dispuestos hacer e ir hasta donde otros no han pensado ir.
Lea también: ¿Cómo ha impactado el coronavirus el consumo en China?
Aprender y seguir aprendiendo…
Reinventarse se puso de moda, pero yo creo que el concepto más acertado es ID+ Innovación. En estos momentos en que estamos siendo atacados por el covid-19 es cuando tenemos que trabajar con lo que tenemos a la mano, como si tuviésemos una economía de guerra. Nunca hemos estado bajo fuego, pero por ahí dicen que no hay ateo bajo fuego. La presencia del Dios es fundamental y en indispensable en el proceso de tu reinvención. Al final sabes que este producto y tu idea la tendrán y la harán otros, pero aquí empieza otra película, que es innovación + eficiencia.
Le puede interesar: Los Operadores Postales en la Pandemia










