Durante años, el anime fue considerado de nicho, reservado para fanáticos con gustos particulares. Pero hoy, las cifras demuestran otra cosa: el anime es una fuerza cultural global, con audiencias jóvenes, comprometidas y creativas que no solo consumen, sino que también producen y compran activamente.
¿Por qué el anime dejó de ser un nicho y se convirtió en una oportunidad estratégica para las marcas?
Hoy, el anime es cultura pop global. El estudio de dentsu “Anime: A Growing Opportunity for Brands” muestra que 3 de cada 10 consumidores a nivel global ven anime al menos una vez por semana. Pero lo realmente interesante es que entre Gen Z y Millennials, ese número se eleva al 50%. Esta no es una moda pasajera, es un nuevo lenguaje cultural que conecta emocionalmente con las generaciones. Para las marcas, eso representa una oportunidad valiosa para ser parte de las conversaciones y construir relevancia.
¿Qué hace tan especial a esta audiencia para las estrategias de marketing modernas?
Son una comunidad comprometida y participativa. El informe reveló que el 20% postea contenido de anime en redes sociales y el 12% asiste a convenciones. Además, 1 de cada 10 fans hace diseños inspirados en anime para venderlos y el 9% produce sus propios podcasts o streams sobre el tema. No estamos hablando solo de consumidores pasivos, sino de «super fans» que quieren crear, compartir y conectar. Este escenario es ideal para estrategias basadas en influencers, contenido generado por el usuario (UGC) y campañas experienciales.
¿Cómo pueden las marcas acercarse a esta comunidad sin parecer forzadas o fuera de lugar?
La clave es la autenticidad y el respeto por la historia original. Por ejemplo, solo el 37% de los fans dice que se entusiasma con adaptaciones live-action si los creadores originales están involucrados. Además, el 60% de los fans lee el manga en el que se basa el anime, lo que demuestra un interés profundo por la historia original. Las marcas deben colaborar con expertos en la industria, creativos y líderes de opinión que realmente comprendan el fandom ya que, las audiencias castigan rápidamente las acciones que se sienten oportunistas o superficiales.
¿Existe una conexión entre esta afinidad cultural y el comportamiento de compra?
Completamente. El 43% de los encuestados globales dice que mejora su percepción de una marca cuando incorpora elementos de anime en sus productos o promociones. El estudio lo evidencia: el 28% de los fans ha gastado más de $200 USD en merchandising en el último año, y 1 de cada 10 supera los $500. Esto muestra un patrón de comportamiento similar al de los coleccionistas: no compran por impulso, sino por factores emocionales y crear colecciones.
¿Qué rol juegan las plataformas en el ecosistema de anime y fandom?
Son la clave en la expansión del anime como fenómeno mundial. Plataformas como Netflix, Prime Video y Crunchyroll están acelerando su globalización, lo cual permite que nuevos animes logren un alcance masivo más rápido. Además, un tercio de los fans consume contenido de influencers o podcasts para entender más sobre sus animes favoritos. Es un entorno donde convergen plataformas, comunidad e influencers, lo que lo hace muy atractivo para campañas que combinen streaming y experiencias digitales.
¿Cuáles serían las mejores estrategias si una marca quisiera incursionar en el anime?
Los aficionados tienen una mentalidad de coleccionista que los impulsa a relacionarse con marcas que presentan sus franquicias favoritas. Las marcas que pueden abrirse paso en la cultura aprovechando los anime tienen la oportunidad de diferenciarse y generar clientes leales. Pero se debe tener en cuenta que la manera de adaptarse sea natural. Las marcas deben tener una narración alineada culturalmente, colaborar con los titulares de derechos e invitar a los fans a co-crear para construir resonancia y confianza.
¿Cuál es el error más común en el que pueden incurrir las marcas al intentar asociarse?
El primer error es el desconocimiento. La marca no debe ser experta en anime, sin embargo, se recomienda trabajar con agencias especializadas en este contenido ya que, la receptividad hacia las activaciones de marca que presentan propiedad intelectual de anime varía entre mercados. Es importante no considerar la propiedad intelectual de anime como una solución única para todos, sino más bien un mundo con audiencias variadas y gustos segmentados.
¿cómo están ayudando a las marcas a aprovechar esta tendencia?
Dentsu tiene una ventaja única: fuimos fundados en Japón y hemos sido socios estratégicos de productores y creadores de anime desde el inicio. Participamos en coproducción de franquicias, tenemos herramientas propias para entender comportamientos culturales, audiencias y de consumo en torno al anime, y ayudamos a marcas a activar campañas desde lo digital hasta las experiencias físicas. Desde fan art contests hasta colaboraciones con influencers del fandom, nuestro enfoque es conectar marcas con estos públicos desde lo auténtico, no desde la moda.
¿Qué modelo planean usar en el país para incorporar el anime a cualquier campaña?
Buscamos replicar el modelo que usa Dentsu en la región APAC para clientes y prospectos: escoger un título dentro de la galería de animes disponibles, discutir la idea con el equipo creativo, convertirla en una propuesta y llevar la propuesta al equipo de dueño de la IP (Propiedad Intelectual), para luego pasar a cliente. Con esto agilizamos el proceso de incorporación de propiedades de anime a las estrategias de marketing, facilitando que nuestros equipos ofrezcan soluciones impactantes.
¿Cuál es el caso de éxito más importante que tiene Dentsu referente al anime?
Nuestra herencia japonesa ha permitido que la agencia siempre este conectada con el anime y manga. En Arabia Saudita, tras el éxito de la Saudi Anime Expo 2019 -el primer evento de anime celebrado en medio oriente-, se le encargo al equipo la Anime Expo 2022 y la Japan Anime Town. Toda la organización se hizo con la General Entertainment Authority of Saudi Arabia (GEA), la cual nos permitió construir toda una plataforma “desde cero” para el evento. En Latam, nuestro caso más importante fue la campaña entre Nissin y Atack on Titan en Brasil, la cual no solo incremento las ventas Noodles sino que, fue un fenómeno digital en el país, con cientos de personas comentando la publicidad.










