“Acompañar a los colombianos en cada etapa de su vida y garantizar el bienestar de los afiliados a los fondos de pensiones y sus familias a través del ahorro, ha sido el propósito que ha enmarcado la hoja de ruta de los fondos de Pensiones por más de 30 años.”
Este año, al igual que todos los anteriores, no ha dejado de tener retos para los cimientos de la economía. Coletazos de una pandemia sin precedentes y diferentes comportamientos en los mercados han tenido un efecto, y por eso, más que nunca, el ahorro se ha convertido en uno de esos pilares necesarios en nuestra vida.
Acompañar a los colombianos en cada etapa de su vida y garantizar el bienestar de los afiliados a los fondos de pensiones y sus familias a través del ahorro, ha sido el propósito que ha enmarcado la hoja de ruta de los fondos de Pensiones por más de 30 años, lo que nos ha permitido que hoy más de 13,9 millones de afiliados depositen su confianza en Porvenir y sean más de 125 mil pensionados los que reciben oportunamente su mesada.
Y es aquí en donde aparece uno de los retos más importantes para la industria, lograr que más jóvenes colombianos entiendan la importancia que tiene el sistema pensional en su futuro. En este caso, es vital que se siga promoviendo el ahorro como un instrumento ideal para afrontar tiempos de contingencias y para cumplir propósitos de vida como el ahorro con fines pensionales; y es así como los fondos de pensiones voluntarias también son unas de esas formas en las que, todas las nuevas generaciones, pueden apalancar y cumplir propósitos de vida.
Sin duda, durante la emergencia económica quedó demostrado que las cesantías, más allá de ser un seguro confiable en tiempos de desempleo y de crisis, permiten proteger el ahorro de largo plazo de los colombianos para su pensión. Esto dista de las decisiones que fueron tomadas en Chile y Perú en donde los sucesivos retiros permitidos han destruido casi por completo el ahorro realizado durante décadas por los trabajadores para asegurar su bienestar en la vejez. Lo anterior, posiblemente, se traducirá en una crisis social o fiscal en los próximos años o, lo que sería aún más complejo, ambas.
Como industria tenemos un deber fiduciario de cuidar y administrar con rigor estos recursos bajo sólidos criterios ambientales, sociales y de gobierno corporativo. Así, con este propósito, como el fondo de pensiones líder–, se adhirió a los Principios de Inversión Responsable (PRI) que apoya la ONU y se ha acercado cada vez más a los colombianos y a sus necesidades por medio de la innovación y de la tecnología. Así lo demuestra el hecho de que el 70% de los retiros de cesantías por disminución de ingresos se realizara a través de los canales digitales del Fondo.
Además de adoptar estas buenas prácticas, nuestro compromiso con la sostenibilidad se ha traducido en la puesta en marcha de estrategias de educación financiera como La Academia del Ahorro y el programa de clases radiales en zonas rurales para fomentar el ahorro y contribuir al cierre de brechas sociales.
La Agenda 2030 propuesta por las Naciones Unidas pasó a convertirse en la tarea global de mayor magnitud que los gobiernos de más de 190 países deben priorizar hasta el término de la presente década. En total, son 17 los desafíos de desarrollo sostenible —con 169 retos— lo cual implica crear las condiciones necesarias para cumplirlos.
Sin embargo, los retos aún siguen latentes. Aunque la reactivación global aún está en proceso, no puede pasarse por alto que el planeta vivió en el 2020 una pandemia, la mayor recesión de las últimas ocho décadas y ahora continúa en un contexto económico mundial complejo. Empujar a números verdes la economía global (de una caída del -3,59% en 2020, según cifras del Banco Mundial) es aún una tarea llena de retos donde todos debemos aportar, incluyendo las nuevas generaciones.
Es por todo esto que la industria pensional del país, ha demostrado sin falta, su compromiso indeclinable con el futuro de Colombia y con su recuperación. Nuestra misión como sector nos motiva para aunar esfuerzos con el fin de continuar construyendo tiempos mejores y esperanzadores para quienes han depositado su confianza en el sistema de ahorro individual.
Es esta misma misión la que nos motiva a seguir impulsando estrategias de educación financiera que permitan fomentar una cultura de ahorro, posicionar una administración responsable de las cesantías y, por supuesto, cultivar esos recursos que respaldarán el cumplimiento de las metas de miles de colombianos de diferentes generaciones.










