Sin duda, una de las más grandes transformaciones que ha vivido el mundo del trabajo ha sido la implementación de modelos híbridos en los que el teletrabajo se ha posicionado como una alternativa que no solo fomenta la productividad empresarial, sino que propende por el bienestar integral de los empleados. Justamente, a partir de la pandemia los trabajadores en general se hicieron mucho más conscientes de la importancia de mantener un buen equilibrio entre la vida personal y laboral, y en esta tarea juegan un rol importante los modelos de trabajo flexibles.
La experiencia de Compensar en esta modalidad empezó en el 2017 con un piloto en el que participaron 300 colaboradores, para evaluar y monitorear los beneficios de la implementación del teletrabajo que expone el libro blanco del MINTIC. El resultado fue sobresaliente: logramos ahorros en infraestructura, no fue necesario comprar/ arrendar nuevos espacios de trabajo y los puestos de oficina ya no eran exclusivos sino compartidos, generando en su rotación el uso de hasta 3 colaboradores por puesto. Otro hallazgo interesante fue el de los índices de productividad, en los que alcanzamos un incremento de hasta el 10% en algunos procesos, sumado a la motivación laboral, que, de 4% (trabajo en la oficina) pasó al 88% (trabajo en casa) sin dejar de mencionar la reducción de ausentismos no programados.
Luego de casi 7 años de obtener la aprobación para implementar el modelo de teletrabajo a nivel corporativo, hemos logrado escalar y mantener los resultados, hoy respaldados por la insignia de “Buenas Prácticas de Teletrabajo” otorgada por MINTIC el año pasado. Un reconocimiento que nos llena de satisfacción porque no solo hemos podido extender esta modalidad, actualmente a más de 2.000 colaboradores, sino que como fruto de esta práctica también hemos aportado al cuidado del planeta.
Justamente, de acuerdo con la medición de huellas organizacionales, ejercicio realizado de la mano de MinTic para determinar el impacto de la implementación del teletrabajo en las organizaciones, hemos contribuido de forma notoria en la calidad de vida y protección del medioambiente.
Fue así como, con una participación de más de 1.000 colaboradores evidenciamos una reducción en la emisión de CO2 de 23.8 toneladas, teniendo en cuenta los parámetros nacionales del Ministerio de Ambiente, que en comparación con la cifra estándar por colombiano (1.6 toneladas en 2022) equivale a una disminución mensual de casi el 18% , sin duda, un respiro para Bogotá que durante el 2023 tuvo varias alertas por la calidad del aire; además aportamos a la disminución de traslados en vehículos particulares, economizando 3.614 galones de combustible, recurso energético no renovable.
En cuanto a la huella de calidad de vida, nuestros colaboradores se ahorran en promedio 3 horas diarias en los días que teletrabajan, evitando los trancones de la ciudad capital, catalogada en el 2022 como la ciudad del mundo con mayor congestión vehicular (132 horas perdidas en el tráfico en promedio, según el Índice TomTom Traffic de Financial Times). En esa misma línea de bienestar, cada colaborador que teletrabaja logra un ahorro promedio mensual de $343.421, debido a que no incurre en gastos asociados al transporte y a aquellos otros que implican la presencialidad.
Es claro que el trabajo remoto tendrá cada vez mayor relevancia y peso a la hora de ser atractivos en el mercado laboral; están comprobados sus beneficios para las organizaciones y los colaboradores, y en ese sentido, los retos del futuro se enmarcarán en seguir fortaleciendo y desarrollando las capacidades y habilidades en las posiciones de liderazgo para gestionar equipos remotos de forma eficiente, logrando tanto la alineación como la conexión con la cultura corporativa, que no dependa 100% de la presencialidad para vivirla y adaptarse a ella.










