«Nuevas metodologías de formación como el microaprendizaje y la gamificación, están teniendo un crecimiento explosivo debido a su gran efectividad, especialmente cuando se implementan de manera combinada.»
Crear programas de formación atractivos, estimulantes y efectivos, es una de las tareas más difíciles para los profesionales del área RRHH y Capacitación. Afortunadamente el avance tecnológico de los últimos años ha venido al rescate de estudiantes y organizaciones.
Nuevas metodologías de formación como el microaprendizaje y la gamificación, están teniendo un crecimiento explosivo debido a su gran efectividad, especialmente cuando se implementan de manera combinada.
Microaprendizaje
El microaprendizaje consiste en exponer a los estudiantes a momentos de aprendizaje breves y con objetivos de aprendizaje muy específicos; estos momentos toman forma en breves vídeos, infografías, presentaciones o en actividades donde deben poner en práctica lo que están aprendiendo. El microaprendizaje entrega libertad a los estudiantes, para utilizar sus tiempos muertos, sin interferir con su vida personal o laboral.
Gamificación
Por otra parte, la gamificación, hace que este proceso sea estimulante o “engaging” para el estudiante. Al utilizar estratégicamente elementos lúdicos en el viaje de aprendizaje, como niveles, medallas, puntos, tableros de posiciones u otros, el estudiante se siente reconocido por sus logros y estimulado a seguir avanzando. La gamificación también puede considerar elementos de aprendizaje social o colectivo, como por ejemplo hacer competir a equipos o áreas dentro de una organización. La gamificación es una técnica de motivación digital muy efectiva y puede generar grandes beneficios mucho más allá de programas de formación.
En mi experiencia, al implementar nuestra propia plataforma Closelly, los resultados de la incorporación del microaprendizaje y la gamificación en programas de formación han sido extraordinarios. He visto aumentar las tasas de término de cursos del 41% al 98,8% con un mínimo esfuerzo de la organización, es decir, sin que haya sido necesario que alguien de esa organización empuje a cada persona para que termine el curso.
Independientemente de la industria, hemos visto resultados muy similares. Por ejemplo, en la Construcción tenemos tasas de término superiores al 78%, en el Comercio al detalle sobre el 92%, en HORECA sobre el 94% y en la Banca sobre el 90%. Más aún considerando que los desafíos y contenidos de aprendizaje son muy diferentes: Prevención de riesgos, Compliance, Técnicas de venta, Liderazgo, etc.
Hoy en Closelly estamos llevando los límites del microaprendizaje y la gamificación más allá de programas de autoinstrucción. Hemos incorporado actividades para generar evidencias, de manera que los estudiantes, mediante videos, audios o fotografías, pueden demostrar que están poniendo en práctica lo que han aprendido. Al mismo tiempo estamos implementando dinámicas de aprendizaje colectivo, donde equipos dentro de una misma organización compiten entre sí en campañas que ayudan a alinearlos en torno a objetivos específicos.
Estas y otras herramientas ayudan a hacer los procesos de formación más atractivos y efectivos para organizaciones y consultores, quienes podrán demostrar con evidencias que los estudiantes están aprendiendo y creando nuevos hábitos. Todas las organizaciones, grandes y pequeñas, pueden beneficiarse de estas metodologías. La invitación es a experimentar, incluso con pequeñas cosas, a ponerse en el lugar del estudiante y pensar cómo podemos hacer el viaje del aprendizaje más atractivo, estimulante y efectivo.
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