“Universalidad, Equidad, Solidaridad, Flexibilidad y Sostenibilidad. Con estos ejes, podemos garantizar en primer lugar que el sistema de pensiones cubra a todos los colombianos por igual, se acomode a la realidad socioeconómica del país y garantice un futuro para todos.”
Según el BID, el principal motivo del ahorro no es proteger contra los eventos adversos y estar preparado para superar los tiempos difíciles, sino allanar el camino para que los individuos vivan vidas más productivas y satisfactorias. Por esto, ahorrar nunca fue tan importante como lo es hoy. Entender el ahorro como un pilar para un mejor futuro es el primer paso para comenzar a darle forma a nuestros sueños y confiar en que pueden hacerse realidad.
Tal y como lo confirma el BID, el ahorro es aquello que permite a las personas pavimentar mejores condiciones de vida en el largo plazo, asegurar su futuro y el cumplimiento de sus metas. Verlo más allá de un salvavidas ante situaciones difíciles o una solución de choque ante momentos inesperados, nos permitirá convertirlo en un hábito, en un ejercicio cotidiano que, en el largo plazo, nos hará la vida un poco más fácil.
En Colombia existen múltiples posibilidades de ahorro en las diferentes entidades financieras. Se puede ahorrar desde montos bajos y con las condiciones que mejor se acomoden a cada persona. Tan solo en las AFP, por ejemplo, contamos con 1.094.000 afiliados a la modalidad de Pensiones Voluntarias, que consiste en un ahorro adicional a la pensión de cada colombiano; ahorro que, sin duda, aporta al cierre de brechas y a la construcción de un capital para asegurar un mejor futuro.
No obstante, muchos colombianos aún no encuentran el valor agregado al hábito del ahorro y lo postergan, o lo ven necesario cuando se enfrentan a una contingencia. Más allá de las dificultades económicas, existen barreras psicológicas propias de la naturaleza humana, mitos o desconocimiento que impiden el ahorro, ya sea porque se considera un sacrificio inmediato, porque evitamos pensar en el futuro o porque nos cuesta tomar decisiones. En este escenario, es nuestra responsabilidad entender estas barreras y tomar la decisión de empezar a ahorrar, sin importar el monto, pero iniciar a construir el hábito.
Asimismo, como actores del sector, debemos trabajar por desmitificar creencias ciudadanas sobre el sistema pensional y el ahorro, y la mejor manera de hacerlo es a través de iniciativas que nos permitan escuchar y dialogar con diversos actores de la sociedad. Uno de los más recientes ejercicios fue realizado en el formato de Diálogos Improbables; una conversación con 16 dialogantes colombianos con trayectorias diversas, ideas e intereses divergentes con respecto al sistema pensional y el bienestar en la vejez; y un grupo de diversos invitados entre líderes campesinos, jóvenes emprendedores, directores de empresas, activistas sociales y defensores de los DD.HH, el cual, como resultado, nos entregó pistas acerca de la transformación que requerimos como país para alcanzar el bienestar presente y futuro de los colombianos. Como resultado de este ejercicio, se construyeron cinco pilares que debe incluir toda discusión sobre la evolución del sistema de pensiones para las generaciones actuales y las futuras, lo cual, sin duda, entrega un panorama de cómo podemos potenciar el ahorro para la construcción de mejores futuros posibles.
Estos pilares son: Universalidad, Equidad, Solidaridad, Flexibilidad y Sostenibilidad. Con estos ejes, podemos garantizar en primer lugar que el sistema de pensiones cubra a todos los colombianos por igual, se acomode a la realidad socioeconómica del país y garantice un futuro para todos. Y solo a partir de esta inclusión en el sistema, es que todos los colombianos iniciarán su trayecto hacia el ahorro, convirtiéndolo en un hábito y una parte fundamental de su vida.
El ahorro no solo beneficia a cada individuo, sino que favorece al desarrollo del país. Particularmente en Latinoamérica, la ausencia de instrumentos de ahorro a largo plazo reduce las inversiones que requieren plazos de maduración prolongados, necesarios para aumentar la productividad y el crecimiento económico. En ese sentido, es fundamental transformar el sistema en uno que permita la inclusión y cobertura de todos los colombianos, y en ese camino, generar iniciativas y herramientas que inviten a las personas a incorporar hábitos en su vida cotidiana, que les permitan ajustar sus gastos a sus realidades de ingresos para tener una mejor salud financiera. Empezar a ahorrar sin importar el monto, contar con el acompañamiento de expertos y fijarse metas, son algunas de las principales recomendaciones primordiales para aquellos interesados en iniciar un trayecto de ahorro, y las que les permitirán ver resultados contundentes a futuro.










